Surf, fotos y mil palabras

Noviembre 23, 2009

Surf stimulator, un libro de relatos de surf

Archivado en: Ediciones La Circular, Libros, Literatura, Narrativa — Willy Uribe @ 8:30 pm

 

Surf stimulator es una recopilación de relatos surferos escritos entre 1996 y 2003 para la revista 3sesenta y que ahora ediciones La Circular publica en un libro de 120 páginas y dieciséis ilustraciones en blanco y negro.

Personajes como Rodolfo Pontejos y su tío Matías, justamente olvidados por el mundillo surfero, aparecen en estas páginas en relatos como Surfagra, XII Tundaka Pro Elites o El Surfamarillo.

Surf stimulator es un compendio de relatos de Willy Uribe con muchos tubos, muchos arrecifes, muchos fracasos y muy pero que muy pocas glorias.

15 € (gastos de envío incluidos a Península, Canarias y Baleares).

En venta en Blurb o mediante mail a: unaimágenesymilpalabras@gmail.com.

Allá por el 87 nació La Kantera

Archivado en: Archivo fotográfico, Euskadi, skate — Willy Uribe @ 2:14 pm

Hace unos días encontré en Internet un video que trata de la historia del skate park de la Kantera, en Getxo. Andaba yo con unos cuantos negativos y diapositivas de skate sobre la mesa de luz y se me ocurrió hacer un post para alimentar a Mr. Goog.

En Algorta el skate ha estado presente desde comienzos de la década de los setenta. Es un pueblo recostado sobre una colina y las cuestas abundan. Podías montar tu patín frente a la tienda de chucherías de Olga y descender gradualmente hasta la playa de Ereaga atravesando Algorta, también podías ir a lo bruto y hacerte las bajadas de Arrigunaga o Txomintxu en un santiamén. Después, en los ochenta, comenzó la construcción de rampas de madera con mejor, peor o nula fortuna. Hasta que en 1987 se construyó la pista de Arrigunaga y todo lo anterior desapareció casi en su totalidad. Yo era uno de los chavales que bajaban cuestas y de vez en cuando le metía a alguna rampa. No pasaba de ahí. Cuando probé la nueva pista y me fracturé el codo, tuve claro que aquello tan duro no era para mí. Además, los más jóvenes comenzaron a hacer un montón de maniobras extrañas y a calzarles nombres incomprensibles.

No rompí del todo mi relación con el skate. No he dejado de acercarme por Arrigunaga de vez en cuando y tampoco he dejado de admirar la habilidad y el arrojo de algunos skaters. He contemplado la evolución del skate desde fuera y puedo decir que en apenas cinco años, a caballo entre los ochenta y noventa, cambió de un modo radical. Lo mismo que la estética que suele acompañarle (y escribo suele porque no me gusta generalizar). También estuve en alguna de las bajadas de Arrigunaga, tan freakys. Y después en un par de las pool-jaiak tan bizarras que se montaban en el skate park para celebrar el solsticio de verano.

La desaparecida revista de surf Marejada sacó en su primer número un reportaje sobre esta ya histórica pista de skate. Se titulaba Skate norte, skate turrón y lo realizaron Mikel Eskauriaza y Kuko Almagiá. Para quien le interese, reproduzco los tres primeros párrafos:

Allá por el 87 nació “La Kantera”, primera pista de skateboard construida en la zona norte, en la playa de Arrigunaga de Algorta. Se puede decir que de esta pista salió todo el skate que ahora existe por aquí. Aunque parte de “La Kantera” fue plagiada del skate park de Madrid, el hombre que la diseñó le dio una personalidad propia; propia de no saber gran cosa de skate pues los primeros planos que hizo apenas eran skateables y tuvieron que ser skatehabilitados por algunos de los escasos skaters que existían.

Pero lo peor fue no saber o no imaginar que la erosión producida en las costas del Cantábrico mas la realizada por los cientos de skaters que irían apareciendo, a cual más corrosivo, iban a dar al traste con ese pulido cemento, ahora turrón del duro, que según palabras del capataz de la obra era “el que pusimos en el puente de Rontegui, que sí, que esto aguanta todo lo que le echen”.

Aun así, una pista era una pista, y para ser la primera no estaba nada mal. Poco después construyeron otra igual cerca de ella, y detrás de estas dos hubo una reacción en cadena de pistas iguales de cemento y turrón con pequeñas variaciones de tamaño y forma. En cada pueblo copiaban la del pueblo de al lado y así se fue llenando todo de Kanteras. Las Arenas, Deusto, Txurdínaga, Basauri, Munguía, Bermeo, Lejona, Azpeitia, Zarauz, todas coinciden en la mini bañera con extensión que tiene “La Kantera”. Y no es que sea mala pista, pues se puede andar en banks, a modo de mini halfpipe, o se puede andar de carves, estiluo surskate centrífugo, teniendo también una extensión para andar en rampa. estaría bien que hubiera tres o cuatro pistas así, pero de ahí a que sean todas iguales… Además, los mini halfpipes con que suelen ir acompañadas estas bañeras son un auténtico infierno para los verticaleros serios. Revista Marejada Surf, 1990.

 

Noviembre 22, 2009

La búsqueda y la recompensa

Archivado en: Asturias, Cultura surf, Galicia, Olas, Viaje — Willy Uribe @ 7:24 pm

Antes de descubrirse como una ola excelente, Lagundry Bay, en Nias, era una bahía más de las miles que existen en Indonesia. Hasta que los ojos de un par de surfistas australianos se posaron sobre ella en un mapa y dijeron: Aquí tiene que entrar un mar excelente. Y fueron hacia allí. Sacrificaron la comodidad de las olas ya conocidas y apostaron por la búsqueda. No fue fácil, casi fue un infierno, pero llegaron allí y tuvieron su premio.

¿Quedan olas por descubrir en el Cantábrico?

Salvando las distancias de jungla, kilómetros, manglares, malaria, magia negra, hambre y tribus agresivas, Tony Butt y quien escribe hicimos algo “similar” durante un maretón invernal hace unos pocos años. Por separado, ambos nos planteamos lo que está en la cabeza de muchos surferos pero que pocas veces llevamos a la práctica: renunciar a sesiones seguras en lugares conocidos e invertir ese tiempo en explorar la costa. Antes de salir hice algunas llamadas para ir con un par de surferos, pero todos tuvieron la misma respuesta, que Mundaka estaría bueno. Vete sólo, me dije entonces, sin surferos, sin tablas, dispón todo tu tiempo para patear la costa, mira tras ese acantilado, husmea el socaire de aquella punta, el extremo de ese arenal, esos fondos de piedra, esa pequeña ría. Al fin y al cabo una ola apenas ocupa espacio en una costa tan dilatada y con tantas posibilidades como la del mar Cantábrico. Es muy posible que más cerca de la que pensamos haya una ola que no conocemos.

Todas las olas “cómodas” del Cantábrico hace años que se conocen; parking, arena y tal vez un café caliente después del baño. Son las olas imán, las narcosalas surferas, el reflejo de nuestra comodidad o nuestras prisas. Gracias a ellas un buen número de rompientes quedan a salvo a lo largo de la costa. Esas olas van saliendo a la luz en un lento goteo o tal vez continúen escondidas aún por un tiempo. Las olas son muñecas caprichosas que necesitan ciertas condiciones para ponerse a bailar; fuerza y dirección del mar, fuerza y dirección del viento, marea y un fondo adecuado. Con esos factores en juego las posibilidades son muy amplias.

El Canouco

Supe que Tony Butt, surfista y científico británico, había tenido la misma idea que yo cuando le llamé para que me diera algunos datos sobre un tramo de la costa cantábrica que él conoce bien. Resulta que estábamos a pocos kilómetros de distancia. Él en Burela y yo en Ribadeo. Fue una agradable coincidencia, porque Tony es un buen tío con quien compartir el tiempo, porque se aprende mucho a su lado y, sobre todo, porque para él el surf, además de placer y muchos metros, también significa búsqueda y esfuerzo.

Tras encontrarnos y estudiar el mar y las predicciones, desplegamos un mapa y fuimos concretando objetivos. Al de unos minutos, la posibilidad más destacada era una punta en el Cantábrico occidental con buena orientación para los mares del oeste y del noroeste. Tony la vio muy desfasada dos días antes y yo le confirmé que hace años los locales de esa zona me hablaron de un lugar de olas grandes al que nadie le había hincado aún las quillas. Es el Canouco. No es un nombre inventado, así le llaman los pescadores del lugar. Tras una entrada complicada y una gran remada, lo que parecían olas de metro y medio en la distancia, pasaron a ser de dos metros y medio e incluso series de tres metros. Apenas había luz y Tony sólo pudo surfear un par de olas. No es un buen lugar para quedarte a oscuras. La entrada no es fácil, hay corrientes fuertes que pueden dejarte en una zona de cerrones peligrosos y con el acantilado cerca. Después, tras una remada larga, el campo de juego donde rompe la ola es muy amplio. Las series pueden llegar de un par de direcciones y la ola arrastra mucha agua, chupando con un buen hueco en un par de secciones. Una ola con muchas posibilidades que los tamañeros cantábricos deberían encontrar y marcar en sus agendas.

Al final hay premio

Puede que hablar de lugares nuevos lleve a algunos surfistas a recelar de este artículo, pero estarían equivocados. El motivo de este trabajo es el de invitar a los surfistas, y tal vez a algunos no surfistas, a ir un poco más allá de lo acostumbrado, a observar mejor lo que nos rodea. El Canouco ha sido para mí un soplo de aire fresco y la confirmación de que aún quedan lugares por descubrir. Este fue el premio principal que me traje de ese breve surfari por el Cantábrico, pero no el único. En Cantabria descubrí una izquierda de roca, fuerte, tubera y maniobrable. En Asturias una derecha mixta de arena y roca, rápida y hueca, muy buena, además de una izquierda en la desembocadura de una pequeña ría. En Galicia, junto con Tony Butt, apuntamos otro lugar con posibilidades para olas de tamaño y otras olas más resguardadas. Todas ellas, al igual que El Canouco, son olas cien por cien surfeables, incluso puede que muchas de ellas hayan sido surfeadas alguna vez. Pero eso no importa, lo importante de la búsqueda, además del propio camino, es que eres tú quien encuentra, por mucho que otros hayan estado antes allí.

Noviembre 20, 2009

Del alacrán al Kraken

Archivado en: Opinión, Varios — Willy Uribe @ 2:32 pm

Walt Disney, filósofo americano del siglo XX que inspiró una corriente de pensamiento conocida popularmente como teoría de los siete cabritillos, tenía una frase que explicaba el origen de la ingenuidad, esa actitud humana tan entrañable:

“Para crear lo fantástico, primero debemos entender lo real”.

De ello se deduce que quien no entiende lo real lo tiene chungo, porque ni siquiera podrá refugiarse bajo el chabolo de lo fantástico. Es decir, que vive in albis, en espera de algo.

El gobierno de España debería tener más en cuenta ciertas enseñanzas de un hombre cuyas ideas inspiran gran parte de su programa de gobierno. Walt Disney logró dulcificar ante los ojos infantiles la crueldad del comportamiento humano y convertir los grandes clásicos infantiles en objetos de mercadotecnia. Walt Disney, amiguitos y amiguitas, es una de las vanguardias más eficaces en la expansión del pensamiento hipócritamente correcto de Occidente.

Yo de piratas sé bien poco. Algo por el viejo Long John Silver de Stevenson, un poco más por un libro de Defoe titulado Una Historia General de los robos y asesinatos de los piratas más notorios y mogollón por el Capitán Garfio y Johny Deep. Pero lo que me temo es que el gobierno de España anda parecido, o peor, porque es probable que ni Carme Chacón ni José Luis Rodriguez Zapatero hayan leído el libro de Defoe. Tras lo visto, oído y leído en esta última crisis pirática, me atrevo a pensar que el manual de referencia del gabinete de crisis ha estado en todo momento iluminado por Campanilla y asesorado por el simpático y entrañable bucanero Smith. Ese es el motivo por el que el alacrán mudó en Kraken y se zampó gran parte de la credibilidad del gobierno.

Nota: Es curioso observar que han sido barcos los encargados de provocar graves crisis de credibilidad en los últimos gobiernos de España. ¿Alguien dijo que este país todo lo importante se lo juega en el mar?

Noviembre 19, 2009

I+D+I. Razo, 1991.

Archivado en: Caja de luz, Galicia, Gente, Varios — Willy Uribe @ 12:13 pm

Indagación mas Definición mas Identificación surfera con vistas a un libro de retratos fotográficos.

Necesito ayuda para identificar a los surferos que aparecen en estas fotos tomadas durante la celebración del I Campeonato San Xoan de Surf, celebrado en 1991 en la playa gallega de Razo.

Reconozco a gente como Fernando Adarraga, Jorge Imbert, Ángel Pozas, Fabian Rubio y Carlos Twist, pero los demás se me escapan. ¿Me echáis un cable?

Noviembre 18, 2009

Alain Arretxea, la tele y la levadura

Archivado en: Gente, Indonesia, Varios, Viaje — Etiquetas: — Willy Uribe @ 2:04 pm

Ayer por la noche, mientras preparaba un bizcocho y trajinaba con la harina, mi mujer me dijo que en unos minutos ponían algo de surf en la 1 de TVE. No me moví un milímetro de la cocina, lo más probable era que el presentador o locutor confundiera al surf con el windsurf, algo que le sucedió hace un par de semanas a Kepa Álvarez en una entrevista que le hicieron en Radio Euskadi. Cuando minutos después mi mujer me dijo si conocía de algo a un tal Alain Arretxea, me limpié las manos y me coloqué frente al televisor. El programa se llama Españoles por el mundo y ya lo había visto alguna otra vez. Esta vez se iban a la isla de Bali, en Indonesia, donde vive y trabaja el donostiarra Alain Arretexea.

Conocí a Alain hace diez años, en Marruecos. Ya entonces el hombre daba muestras de llevar por dentro un bichito que le decía: muévete, muévete. Y no es que me pareciera un tío guindilla, hiperactivo y atosigante, más bien todo lo contrario. Alain es un tío suave suave y con un sentido del humor muy fino. El muévete del bichito que lleva dentro hace referencia a no querer sentar tu culo donde has crecido o nacido, allí donde la mayoría lo hacemos.

Hacía tiempo que no sabía de él y la tele me lo puso en casa. Le vi en su tienda de ropa en el corazón comercial de Kuta. Enseñaba las colecciones que diseñan en Moon Rocks. Contaba sus planes y sus proyectos, su rostro era pura vitalidad. Después cogió su moto, colocó un par de tablas y se largó hacia la península de Bukit fluyendo entre el denso tráfico de Kuta. Mostró Padang Padang y se pegó un baño en Uluwatu. Hablaba con soltura a la cámara, estaba pletórico y lo demostraba (hasta obsequió a la producción del programa con unas imágenes acuáticas). Hacía tiempo que no disfrutaba tanto viendo la televisión. Me alegré por Alain y al mismo tiempo le envidié con toda mi alma. Cuando desapareció de la pantalla, en su moto, con sus tablas, en el trópico, con su sonrisa y su coña, volví a la cocina. Tenía que batir la mezcla y precalentar el horno para el bizcocho, untar con mantequilla el molde, espolvorearlo con harina para que no se pegara la masa y, sobre todo, no pasarme con la levadura. Porque la levadura es efervescente y crea millones de burbujitas capaces de elevar tu espíritu a las nubes y hacer trizas tu alma domesticada.

Globalización surfera

Archivado en: Uncategorized — Willy Uribe @ 12:11 am

El siglo pasado sistema colonial, ahora globalización.

Globalización es una palabra contradictoria. Con sólo escucharla pueden encenderse los sentimientos más opuestos. Los movimientos antiglobalización han aumentado en los últimos años en respuesta a un sistema económico que quiere imponerse por la fuerza, ya sea mediante el uso directo de las armas o por terribles presiones a los países y conjuntos de población más débiles. Es curioso, pero podría decirse que quienes más a favor se muestran de la globalización son los menos dispuestos a compartir la riqueza que genera el planeta. Para ellos, globalización significa acapararlo todo. Lo que antes era un sistema colonial (término políticamente incorrecto en la actualidad) intentan colarlo hoy en día como el único sistema posible. Pero eso no es verdad.

El ejemplo de Francia.

Entrando en el mundillo que nos interesa, el surfero, tampoco somos ajenos a esa globalización. Mil y un aspectos nos tienen atado a ella de pies y manos. Francia es un ejemplo importante. Como país colonialista por excelencia, Francia posee o ha poseído territorios en muchos rincones del mundo. El surf francés no sería lo que es sin esas colonias y muchos de sus mejores surfistas no son nacidos en Francia; Micky Picón nació y se crió en Marruecos, Frederic Robin,  y Jeremy Flores son de Isla Reunión, Alian Riou de Tahití, Marie Pierre Abgrall nació en el Congo, Marine Bourroux en Guadalupe y Patrick Beven es oriundo de Brasil, lo mismo que Eric Reviere.  Pero no nos engañemos, eso no es fruto de la globalización, sino una herencia del carácter colonial de Francia. No hay como darse un paseo por alguno de los barrios de París, Burdeos o Marsella para comprenderlo.

¿Se puede hablar de globalización en el mundo surfero?

Las grandes marcas dejan claro que sí. Tanto Quiksilver, como Billabong, Rip Curl, O´Neill, Reef y pocas más han logrado que sus productos circulen por todo el mundo (los suyos y los de imitación) y sean muy apreciados por millones de consumidores, surferos o no. Esas marcas serían para el surfing algo así como el G-7, el grupo de países más industrializados. En otro escalón estaría el resto de marcas internacionales que luchan por hacerse un hueco en el mercado. Ellas serían los países de importancia económica mediana. En tercer lugar están todas las marcas surferas nacionales y locales. Ellas son el tercer mundo surfero y, sin duda, la base del deporte. Son ellas las que guardan una relación más estrecha con los surfistas que entran al agua todos los días. Las grandes marcas, en cambio, cotizando en bolsa, encumbradas en un castillo aislado y de cristal, corren el riesgo de alejarse de su razón de ser: el surfing. La gran fuerza comercial del surf no está en las grandes cifras de ventas, sino en el invisible pero vigoroso tejido que crean los miles de pequeñas marcas del universo surfero.

Compartir y respetar, la mejor globalización posible

Si llevamos el término globalización a un terreno más apropiado, el del entendimiento entre personas de distinto origen y condición social, entonces el surf adquiere un sentido mayor. Con el surf nos relacionamos, compartimos experiencias, conocemos realidades diferentes. El surf nos impulsa a abandonar nuestros guetos playeros y adorna nuestro camino. Globalización, para el surfista no encerrado en “su” ola, solo puede significar compartir y respetar. Como ejemplo tenemos el de Surf Aid Internacional, una ONG

norteamericana que lucha en las Mentawai por implantar una asistencia médica digna. O el de Raval Surf en Barcelona, que trabaja para integrar a chavales con problemas y que usa el surf como herramienta para ello. Esos dos son buenos ejemplos de una globalización bien entendida, lo demás, las estrategias globalizadoras del G-7, el FMI y el Banco Mundial, son nuevas vueltas de tuerca de los poderosos.

Texto escrito en 2003, cuando había barra libre en el zoo financiero, algo que no cambiará en años venideros. Para los poderosos esta crisis está siendo un inconveniente, no una lección.

Noviembre 16, 2009

La Surfclopedia. Pantín

Archivado en: Galicia, Letra P, Olas, Surfclopedia — Willy Uribe @ 11:29 pm

Pantín.

Playa gallega de Ferrolterra situada entre las localidades coruñesas de Cedeira y Valdoviño, perteneciendo a este último término municipal. Conocida también como “La Factoría” por la regularidad de sus olas. Un factor que se debe a la orientación y la forma de la playa, casi un embudo capaz de recoger cualquier ondulación que se acerque, por pequeña que sea. Desde 1988 es sede del Pantín Classic, el campeonato con más solera de toda nuestra costa.

ETA como generador de mierda

Archivado en: Euskadi, Opinión — Willy Uribe @ 10:44 am

Fuck ETA!

 

Batasuna ha editado un nuevo panfleto. Les encanta editar panfletos. Tantos han editado y tanto han mentido que ni dios les hace caso. Ni dios fuera de Euskadi, claro, que aquí los miserables dramas endogámicos nos siguen interesando, al menos a unos pocos masocas.

La principal característica de Batasuna y ETA es convertir en mierda todo lo que tocan. Existen numerosos ejemplos. Tantos que solo voy a decir uno: la independencia. El trabajo que los partidos nacionalistas vascos desarrollan en pro de la independencia vasca, tan respetable y asumible como el deseo de muchos transexuales a cambiar de sexo (y no es una comparación ociosa), lleva en las bodegas un lastre de casi mil muertos. La irracional, cobarde y asesina actitud de ETA, con el apoyo de Batasuna,  es una vara de hierro que traba el motor y pudre por dentro las legítimas aspiraciones independentistas de algunos vascos.

El último panfleto de Batasuna, que aconsejo no leer porque es más de lo mismo, marca siete puntos para no se qué acuerdo. Está claro que han omitido un octavo punto. Uno que no quieren abordar y es el más importante: Exigir a ETA y a su entorno, es decir, a ellos mismos, el abandono inmediato de las armas. Era una guerra, así vendían ellos el “conflicto”, y han perdido. Perseverar en el error e intentar extraer réditos del crimen y la extorsión es una muestra clara del fracaso político, estratégico y moral de ETA, Otegi y compañía.

Entradas más antiguas »

Blog de WordPress.com.