
Lola Herrera como La loca de Arriquibar. Bilbao.
Quien aparece en la fotografía no es la dama de los sombreros; perenne sobre su banco de madera, costurera entre las cagaditas de los pájaros, loca de amor y por amor. Pero al menos la plaza sí es la de Arriquibar, en Bilbao.
La dama de la fotografía es la actriz teatral Lola Herrera, loca también, en cierto modo, porque hay que estarlo un poco para dedicar toda una vida al teatro y saber llevar el pabellón bien alto… los cuerdos no hacen eso.
La fotografía está tomada a principios de los años noventa y Lola Herrera no posa para mí, sino para Antxon Urrosolo y su equipo, algo majaras también. No hay un motivo especial para colgar esto en la web. He coincidido con este negativo en un paseo rutinario por mi archivo y me han venido a la cabeza un montón de recuerdos. La loca de Arriquibar es puro Bilbao.
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¡Qué sorpresa y qué vergüenza, Willy, con lo bien que escribes tú!
Una auténtica cagada, la de Philipe Starck en la plaza de Arriquíbar. Cualquier arquitecto local habría respetado el precioso empedrado que formaba una brújula. ¿Quién asesino esos magníficos castaños? Las lámparas son espantosas. El bambú ya estaba seco el día de la inauguración. ¡No hay bancos! ¿Dónde se sentaría nuestra loca de la plaza de Arriquíbar? Sí, en el poyo exterior, casi a ras de suelo, con vista a los coches y para respirar sus humos. Y azulejos en el suelo para que se rompan el brazo izquierdo los que se rompieron el derecho en la pasarela Calatrava.
¿Lo mejor de la Alhóndiga? Lo que queda de lo que hizo Ricardo Bastida en 1909.