Tusquets Editores acaba de publicar la novela Las ciegas hormigas, de Ramiro Pinilla, novela ganadora del Premio Nadal y Premio de la Crítica en 1961 .
La editorial catalana “rescata” para los lectores una novela excelente, una de esas narraciones que no pierden su fuerza porque hablan de necesidades e inquietudes básicas del ser humano.
Un temporal en el Cantábrico empotra contra el acantilado de La Galea a un mercante inglés con un flete de carbón. Sabas Jáuregui y su familia, que habitan un caserío cercano al acantilado, se empeñan en recoger la carga desparramada por las rocas. La necesidad, tal vez la propia vida, con el invierno por delante, es quien manda.
“Las ciegas hormigas es un título nada sutil, frontal, demasiado directo y descarnado, pero quería contar una historia con personajes al límite debatiéndose entre el sentimiento y el instinto animal de supervivencia, enfrentados a una realidad que los quiebra, una realidad que, en realidad, es todas las realidades. El único que acepta de frente esta condición humana es el padre, sin apoyo de ningún dios de la vieja lista, él no necesita de fantasmas. Sé de uno como él”. Ramiro Pinilla.
Entrevista a Ramiro Pinilla en El Cultural.es
















¡Es justo el libro que me estoy leyendo ahora! No había leído nada de Ramiro Pinilla hasta este momento y para mí está siendo un reencuentro con esa literatura épica, de pequeñas grandes gestas, que había abandonado no sé muy bien por qué. Al leerlo me provoca las mismas sensaciones que tenía cuando leía a London o al Baroja de Shanti Andía. Me impresiona muchísimo que todo transcurra en un paisaje tan próximo a mí, pero que es diametralmente opuesto a lo que conozco. ¡No tenía ni idea de la existencia de recolectores de zaborra por las playas de Getxo! Aún no he acabado pero puedo afirmar que se trata de una novela impresionante. Cojonuda, de poner los pelillos de punta, vamos (esto es licencia de crítico literario). Advertencia: lease junto a un buen fuego en noche de tormenta.
En la playa de Los Nombres, entre Galea y Azkorri, tienes un resto de la saca de mineral. Son esos postes de hierro que sujetaban las cajas y las poleas.
creo que tengo que aprender a mirar un poco mejor! el libro es brutal…
Ramiro Pinilla es simplemente maravilloso. Yo lo he descubierto ahorita, hace poco, puesto que es un escritor del que yo no he oído hablar hasta hace nada, aunque ahora se deshagan en elogios hacia él. Lo descubrí con “Sólo un muerto un más”, y sólo con esa novela supe que se trata de uno de los grandes.
Para mí el más grande de Euskadi, y que además me parece uno de los mejores escritores y filósofos de todo el mundo y de cualquier época, es Pío Baroja. Pero después, el siglo XX le pertenece a Ramiro. También recomiendo a Fernando Aramburu. Sus relatos de “Los peces de la amargura” son apabullantes.
Un saludo.