Entre los negativos en blanco y negro pertenecientes al archivo de Miguel Espi, y que hace un par de años pude escanear, había pasado por alto esta imagen de la playa Salvaje, en Vizcaya, hace unos treinta años. Un baño de fijado pobre tras el revelado había dejado la imagen casi transparente, además de que la toma estaba sobre-expuesta. Pero bueno, ahí están los programas de imagen. Das unos cuantos toques de ratón y lo que creías un anónimo campo de futbol de barrio se transforma en un caudal de recuerdos. Joder, me dije, La Salvaje…

Playa Salvaje, Vizcaya. Cerca de 1980. Foto Miguel Espi
Ahí están las sillas y mesas del chiringuito del Gallego, el puesto de socorro metálico, las figuras de dos socorristas, las rocas de La Triangular y la duna ya casi vencida. Y mucho más, que ya forma parte de los recuerdos, algunos cojonudos, otros no tanto. Como la propia playa en sí. Ha cambiado mucho. A peor. Hoy en día no es posible repetir esta toma. Tras la desaparición de la duna vegetal, la arena sucia de mineral comenzó a “trepar” por el acantilado. En pocos años bajaremos a la orilla en telesilla y las arenas negras pasarán a ser una curiosidad geológica, que van camino de fosilizarse.



Joder… La Salvaje en los 80. Quién lo hubiera probado, igual ya firmaba ahora eh? La verdad es que con el tiempo todo va a peor… y no sé si llegaremos a usar telesilla pero que iremos a esa playa con calcetines… eso seguro xDD
Y a mí, que no me gusta la playa ni el mar, la recuerdo a finales de los setenta. Así, como está en la foto. Yo bajaba a jugar al fútbol…
Willy, he hecho referencia a este post en mi blog, espero que no te importe. Si no me dices y lo quito ¿eh? Sin problemas.
http://surfinwords.wordpress.com/2010/05/12/telefono-barrika/