La rebelión contra el conformismo

El pulso está listo, los codos sobre la mesa, uno frente a otro. Vivimos en un país cuadrado y con esquinas, así que también valen un cuadrilátero y la frase del boxeador argentino Ringo Bonavena:

Cuando suena el gong, te quitan hasta el banquito.

La Historia es un perro rabioso. Cuando menos te lo esperas se planta con un traje de hace un siglo: ¿Te suena este modelito? Si ve que dudas, pega fuego a un Starbucks y después se sube a la lengua de Ruiz-Gallardón para dar carnetes de mujer con falda hasta los tobillos. La Historia no hace bromas. Sin embargo, hay gente que no se ha dado cuenta de ello. Las estupideces del Ministro de Justicia sobre la mujer son tan ofensivas como las llamas de ayer en Barcelona.

Un buen amigo de Internet me envía una carta con esta frase del escritor y pensador indio Jiddu Krishnamurti:

No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma.

La leo y me quedo pensando en el gobierno de Mariano Rajoy, en los millones de votos que lo respaldan y en su sometimiento a las órdenes del dinero, origen de esa enfermedad que enuncia la frase.

Jiddu Krishnamurti, que habló de la rebelión contra el conformismo, jamás trató de dar fuego a nada. La fuerza de quienes ayer detuvieron el país no estuvo en las llamas, precisamente. Ni del sometimiento ni de la violencia sacaremos algo positivo y útil para el común de nuestra sociedad. Para ello debemos concienciarnos de manera individual en lograr un reparto justo tanto de la riqueza como de la pobreza mediante la moderación del consumo, el desarrollo de un sistema educativo en serio y la regulación radical de los sistemas financieros, además de la creación de un tejido económico de verdad, no la nube especulativa que ha arruinado a la sociedad y ha llenado el bolsillo de unos pocos.

Barcelona. 2012. Nido de araña. WU  PHOTO © Willy Uribe

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