
Hace años jamás habría imaginado que la hiperabundancia y el megaconsumo surfero serían tan intensos como para desgraciar un libro de fotos de surf.
Las cosas ruedan así… ¡ay!… y esta performance continua obliga a nuevos planteamientos, a romper con elegancia (aunque sea al viejo Leroy), a dejar nuestro rastro en todo.
Sí, yo también firmé. Y por partida doble…. perdóneme Mr. Grannis.
……………………………
Historia de este libro: aquí.












Tenía la pequeña esperanza cuando vi el vídeo de que habrían utilizado fotocopias para la escena en la que destrozan el libro… ahora me has roto un poco el corazón. Sólo me consuela el saber que mi libro está intacto.
A mí me pasó algo parecido, Fernando. Llegué a casa y le di un beso a mi ejemplar.
¡Salud, amigo!
esa era la idea, conseguida, jeje