
- Que no ha pasado tanto tiempo, hombre.
- Eso le digo yo, pero el tío insiste.
- Que 37 años no son nada, e Internet menos, Bert. En este país, no.
- Sí, lo sé, Larry, pero ya sabes lo terco que es Mariano. Que si la modernidad también existía en el siglo XVI, que si el futuro en consonancia con la tradición y todo eso.
- ¿Sigue viviendo con sus viejos?
- Eso creo.
- Pues ya es hora de que espabile, coño, que si algo saben hacer los gallegos es viajar y buscarse la vida.
- ¿Espabilar? Joder, Larry, que no te enteras. Mariano está a punto de acabar las oposiciones a registrador y entrar en política.
- ¿Mariano? ¿En política? Y un carajo, tío. ¿Me tomas el pelo, Bert? Pero si tú y yo sabemos que iba para cura, hombre.
- Mira, incrédulo, me ha dado un panfleto. Además, Larry, ¿qué diferencia hay entre un político y un cura? ¿Eh? A ver, ¿cuál?
- ¡Leches, bien pocas, la verdad! Oye, Bert, y eso de registrador, ¿de qué va?
- Ni puta idea, pero paga el Estado.
- Con minúsculas.
- ¿Cómo?
- Que estado se escribe con minúsculas, el de ahora.
- Pues mejor así. ¿No somos anarquistas?
- España se evapora. Los catalanes hoy van a retomar la zanja y dales tiempo a los vascos para que se olviden del hacha.
- Tal vez se lo merezca, Larry. España evaporándose. Un país que desprecia la educación y la cultura no puede esperar otra cosa.
- Es que en Cataluña leen mucho, Bert.
- Leen de todo, colega. Son como Don Quijote.
- Y con un montón de molinos al alcance, por cierto.














