En el periodismo español las mejores palabras, las más limpias, están secuestradas por la política. Es una maldición.
Díganme si no es un aciago destino el del periodista que, después de haber estudiado una carrera, se ve obligado a vincular para siempre su talento literario o su pensamiento elaborado, con verbos y predicados muy escogidos, a la trayectoria de políticos mediocres.
Zeitgeist: de periodistas
septiembre 11, 2012 Por Dejar un comentario












