Hossegor. La capital del surf europeo

Entre las ciudades francesas de Arcachón y Bayona se extienden una playa inmensa y un enorme bosque salpicado por explotaciones agrícolas y pequeños pueblos. Son las Landas, en la costa de Aquitania. Hasta hace poco más de dos siglos, la costa suroeste de Francia era un páramo habitado por los pantanos, la malaria y las alimañas. Una tierra para evitar y con una población escasa. El gobierno francés inició entonces la desecación de pantanos, el encauzamiento de diversos ríos y una inmensa repoblación forestal. El paisaje que hoy se observa poco tiene que ver con el de entonces.
Surf in Hossegor. France. WU PHOTO © Willy Uribe
El pueblo de Hossegor, a sesenta kilómetros de la frontera con España y situado en el extremo sur de Las Landas, representa un buen exponente de este cambio. Y el surf tiene algo que ver en ello. Un profundo cañón submarino desemboca frente a su costa, otorgando una potencia extra a las olas. Los fondos de arena de la zona son relativamente estables, muy compactos y con una forma excelente, por lo que la calidad del surf es muy alta. Hacia mediados de los ochenta, el circuito de surf profesional comenzó a realizar una serie de campeonatos en playas como Les Estagnots, una de las olas de la zona. Al mismo tiempo, varias marcas comerciales de surf fijaron aquí sus oficinas y algunos surfistas profesionales sus residencias. Fue como un imán, otros muchos les siguieron. De ese modo, la capital del surf europeo se movió de Newquay, en Inglaterra, hasta Hossegor.
El entorno es agradable y limpio; casas unifamiliares rodeadas de arbolado, enormes áreas verdes, excelentes playas y una zona urbana pequeña y coqueta, bien dispuesta con todo tipo de servicios. Y las olas son aún mejores. El mejor de los doce picos de la zona es, sin duda, La Graviere, llamado así por su fondo de arena gorda, casi grava. El dragado regular de la entrada al pequeño puerto deportivo de Capbreton suele afectar a su calidad, pero cuando las buenas condiciones se dan cita al mismo tiempo el resultado es una de las mejores olas de arena del mundo. Otros lugares de gran calidad son La Piste, frente a un bunker de la segunda guerra mundial, o La Nord, una ola que sólo rompe los días grandes..