Cuando volaba

Cordillera Cantábrica. La Liébana, Cantabria. Spain. WU PHOTO © Willy Uribe

Cuando volaba, pude contemplar paisajes sorprendentes, rasar el agua para saludar el puente de algún mercante, cruzarme la península en seis horas y mear y vomitar sobre todas las regiones españolas. Cuando volaba, busqué lindane por toda Vizcaya, piqué sobre la playa para saludar a los colegas, recibí a Ugarte en el Abra tras su vuelta al mundo y fotografié el surgimiento del Guggenheim desde sus cimientos.

Sin embargo, cuando volaba,  literalmente en los cielos,  jamás llegué a verme como el dueño del mundo. Lo intentaba, os lo juro. Con fervor y soberbia. Dueño de minúsculas hormigas que ni siquiera podía ver, de tan alto que volaba. Pero no había manera. No era dueño de nada. La avioneta la manejaba el piloto. Era un tándem, él delante y yo atrás, en un espacio minúsculo.

La avioneta era de tubo y tela y cada vez que subía a ella rezaba a la Virgen de la Bujía y a Nuestra Señora de la Soldadura, para que el motor no se parara y a la estructura no la hiciera añicos algún requiebro del viento, de esos que les dicen cizalladura. No era dueño siquiera del silencio. El motor rugía omnipresente. Solo una vez, en 2.500 horas de vuelo, pude volar en total paz. Fue cuando nos quedamos sin gasolina por las sierras de San Miguel, cerca del Moncayo y llegamos planeando y por los pelos a Zaragoza. Fue con un piloto de Barcelona, un tío más majo que las pesetas que también importaba coches de alta gama de Alemania. La noche anterior estuvo de mambo en las fiestas del Puerto Viejo de Algorta. Bueno, a lo dicho, dueño de nada. A lo sumo de batallas como las que cabo de soltaros y de recuerdos como esta imagen de aquí al lado, la Cordillera Cantábrica por la zona de la Liébana.

Comments

  1. Que no es poco, Willly.
    ¡Vaya imagen!

    Gacias por compartir la imagen y la historia.

    Me he reído.

    Buena noche.

  2. que foto mas bonita…lo que habras visto desde ahí arriba!!!
    ya me habias comentado que pasaste mas de un susto asi todo creo que habrá merecido la pena
    un saludo
    clau

  3. Cuando quieres subir alto ya sabes que las alas se derriten, hijo mío. Ya de vuelta de la tierra del infiel, 5000 km. y un mes de surf y aventuras sin fin. Salam aleikhum mon ami.

  4. Eso te lo narro en la oficina papito, jeje!

  5. Mellamandesaparecido says:

    Cuando afotaba montao en el aguila..