Armando Aranoa, el trópico como trampa

Armando Aranoa. Poetas ImposiblesPoetas Imposibles. Armando Aranoa. Poeta bilbaíno nacido en 1963 y desaparecido en 2002

Un caso clásico de poeta imposible

Tras las dos últimas experiencias con Javier Reivaj y Anselmo Milagro, decidí acogerme a la seguridad de la ficción y dejar de lado sospechas tan reales como alocadas. Es decir, no supe si pintaban copas o espadas. En esas estaba, mirando al techo y planteando hipótesis, cuando tocaron a la puerta. Me sorprendió, ya que no esperaba a nadie y en raras ocasiones el portal queda abierto. No moví un músculo. Tocaron de nuevo y tampoco respondí. Guardaba una inmovilidad expectante. ¿Javier Reivaj por segunda vez y con un arma de verdad?

Pasó un largo medio minuto, cronometrado por el reloj de mi mesa de trabajo, hasta que escuché cómo, quien fuera, se largaba escaleras abajo. Entonces me levanté y recogí el sobre deslizado bajo la puerta. Había un nombre escrito: Armando Aranoa. Intuí que me interesaría, un caso clásico de poeta imposible. Son pluses del oficio, los detectives poéticos no abundan. Procedí a abrir el sobre para encontrarme con otro ya abierto y sellado en Belice. En cuanto leí la primera de las cuartillas que había en su interior supe que no me equivocaba.

Puedo usar el tiempo, hacer de él una mudanza, soltar lastre. Puedo parar el tiempo, trasladarme a la rutina, donde los demás desaparecen. Puedo hacerme tiempo, que la sangre me riegue el doble y que el mundo me ronde.

Y con la segunda, la cosa fue mejor.

Ya no lucimos sol. Empotrado lo dejamos antesdeayer contra un púlpito, ayer contra una urna, hoy contra un euro (y para mañana anuncian un frente frío).

Un joven desarbolado que no se rinde a la tormenta. Los petas de raza nunca lo hacen. Algo que tiene mérito, ya que son vencidos una y otra vez. Que la pugna sea tan vieja como la humanidad dice mucho de la cintura de los poetas ante el fracaso y de la fuerza innata de la Poesía, una institución tan vieja como la Religión, su enemigo natural.

Por la sangre nos circula un rayo ciego hasta el instinto. Quema las palabras, arrincona los sentimientos y fulmina el cerebro. Parece cosa de un instante, pero es trabajo fino.

Una prensa hidráulica

Todos los poetas de casta escriben como si en el cerebro tuvieran una prensa hidráulica: Psssss… pum, clonk… poesía. Aramando Aranoa, si existe en algún lugar, es un claro exponente. Chicos náufragos de la realidad y nómadas del espíritu dejándose mecer en brazos de la belleza y el fracaso relativo.

Tengo diamantes. Y en ese cuerpo desconocido al que mi deseo se arroja, donde solo existe la luz, crearé con mi esencia un joyero de esmeraldas.

Al cabo de un rato vi que dentro del sobre había una carta dirigida a mi persona y escrita por el padre de Armando Aranoa., probablemente la persona que había tocado la puerta minutos antes.

Estimado Sr Uribe:

Tras muchos días de inquietud y pesar, con el amor paterno y la responsabilidad consumiéndome por dentro, he decidido recurrir a su experiencia y oficio. El ánimo se agria, señor Uribe, cuando además de quedarnos solos, un día caemos en la cuenta de que no tiene remedio. Perdí a mi único hijo Armando hace ocho años. Un día desapareció y eso fue todo. He llevado a cabo innumerables gestiones, mas todas han resultado inútiles. El rastro de mi hijo se acaba en el felpudo de nuestra casa. Así fue hasta hace un mes, cuando recibí una carta suya sellada en Belice, Centroamérica, en concreto en la ciudad de Punta Gorda. Le envió el sobre tal y como me llegó, nada más había en él que las cuartillas que le entrego. Es su letra, no me cabe duda alguna.

Si le interesa el caso de mi hijo, si aprecia en sus textos algún rasgo o pista que me pueda llevar hasta él, o cuanto menos saber si está bien o necesita ayuda, por favor, ni dude en llamarme ni en que sabré recompensarle como merece.

Atenta y solícitamente,

Armando Aranoa Schulze

El folio sobre el que estaba escrita la carta no mostraba membrete ni dirección alguna, el único modo de conectar con el señor Aranoa Schulze era un número de teléfono móvil junto a la firma, un camino que no pensaba iniciar hasta tener más información. Aun así, he de reconocer que la idea de nadar en las cálidas aguas del Caribe y enamorarme de una mulata cada noche hizo que me pusiera a trabajar en Armando Aranoa en ese mismo instante. Para ello escogí uno de los textos que más llamó mi atención.

Sin duda soñamos, afortunados, hedonistas, perversamente insatisfechos, con cilindros de espuma, con espumas que se disparan, con disparos en la nuca. Soñamos anclados, desayunamos terror, miramos hacia el mar y nos vienen islas a los ojos.

Un tintógrafo y dos dilemas

Minutos después entraba en el laboratorio. Sólo en las ocasiones especiales pongo música y aquella era una de ellas. Escogí un cd de Jack Johnson. Cilindros de espuma no podía significar otra cosa que surfing y disparos en la nuca problemas serios. Las islas que vienen a los ojos certifica la huída. Resumiendo, la vida agitada que rodeaba a Armando Aranoa le acercaba al soul de un modo inevitable.

Coloqué una cuartilla sobre la pantalla del tintógrafo y seguido calibré el gradiente, la textura y la profundidad. Cuando el sistema estuvo listo, dí al Tint. Al cabo de diez minutos el tintógrafo emitió su veredicto. Los textos habían sido escritos  hacía cuarenta y dos días y la herramienta empleada correspondía a un bolígrafo de la marca Papermate, modelo Flexigrip Elite, calibre 1.4 y tinta Pigment Blue 29. Un modelo que, según mi base de datos, únicamente se comercializa en Europa y norte de África. A continuación acudí al P.D.S. (Paper Descomposition System) y examiné el sobre donde papá Arana recibió los textos de su hijo. De nuevo un dato interesante, el tipo de sobre era de fabricación francesa con comercialización en Francia, Benelux, Marruecos, Túnez y Argelia. El cerco se estrechaba y yo sentí que el dinero empleado en esas máquinas había merecido la pena.

Incansable en la huida, como esos patos que en otoño vuelan mancos y sordos hacia el sur acogedor, igual que la arena, sobre el lomo de las corrientes, a través de innumerables meridianos.

¿Cuántos meridianos había cruzado en realidad Armando Aranoa? Es muy posible que ninguno. Una búsqueda rápida en Internet no dio resultados, pero sí una más exhaustiva.

Al cabo de media hora localicé a Armando Aranoa en Essaouira, Marruecos. ¿Cómo lo hice? No puedo desvelarlo, tan solo decir que las redes sociales tienen candados de hojalata y que los detectives poéticos usamos métodos tan sencillos como sorprendentes.

Frigorífico yo te abro, te hurgo, te meto y te saco. Frigorífico blanco y recto, dos puertas, dos agujeros, dos cubos de hielo que se derriten en la horma de mis dedos dispuestos.

Llegado a ese punto, se me plantearon dos dilemas. El primero era de índole poético profesional. ¿Llamaba a Armando Aranoa Schulze para decirle que tal vez tuviera alguna pista sobre el paradero de su hijo o dejaba que este siguiera fluyendo en brazos de las musas? El segundo era geográfico. Si aceptaba el trabajo, ¿me largaba a Belice para pasar unos días de relax y después ya retomaría la pista marroquí o me comportaba de un modo honrado?


Poetas Imposibles – Puesta en valor de propuestas poéticas imposibles. Énfasis en la sutileza y la furia.
Un programa del Fondo Poético Internacional ejecutado por los Detectives Poéticos.