Epikuro era de Bilbao

El Ave Fénix sobre Bilbao. WU PHOTO © Willy Uribe

–         Te voy a recitar, Bert, lo que escribió Epikuro sobre nosotros:

Acostúmbrate a pensar, bilbáino, que la muerte para nosotros no es nada, porque todo el bien y todo el mal residen en las sensaciones, y precisamente la muerte consiste en estar privado de sensación. Por tanto, bilbáino, la recta convicción de que la muerte no es nada para nosotros nos hace agradable la mortalidad de la vida; no porque le añade un tiempo infinito, sino porque nos priva de un afán desmesurado de inmortalidad. Nada hay que cause temor en la vida para quien esté convencido de que el no vivir no guarda tampoco nada temible.

–         Estás loco, Larry

–         Lo sé, Bert, pero no duele.

–         Pues yo si me muero, Larry, voy a echar mucho de menos al botxo.

–         Que traducido significa agujero. No te preocupes, Bert, ahí vas a estar.

–         Voy a echar de menos bajar al Arenal.

–         ¿Y subir luego hasta el barrio también?

–         También.

–         No me lo creo, no hay día que no eches pestes al volver a casa.

–         Bilbao no da nada gratis, Larry.

–         Y sigo con Epikuro, amigo Bert:

No hay vida placentera sin que sea juiciosa, bella y justa, ni se puede vivir juiciosa, bella y justamente sin el placer. A quien le falte esto, además de la ría de Bilbao, no le es posible vivir una vida placentera.

–         Eso lo has sacado de los estatutos del Kurding Club, amigo Larry.

–         Cosa de señoritos, Bert, lo de Epikuro de Elorrieta va más allá.

Comments

  1. JAJAJA! Me ha encantado…