Ligoteo surfero. La opinión de un experto.

Fiestuqui veraniega en el Cantábrico Interior.

Continúo con ese reportaje sobre surf para la revista Primera Línea. Ahora sobre ligoteo. Tuve que recurrir a un experto dado mi desconocimiento de la materia.

¿Cómo se lo montan los surfistas?

El surfista, aunque no hay estudios sociológicos que lo demuestren, es una persona que ejerce cierto atractivo. Puede que sea una mezcla de exotismo, riesgo y pasión, pero de ahí a llevar a buen puerto el ligoteo media un abismo. Hay surfistas que no se comen una y personas que sin hacer surf se pegan a surfistas y triunfan como el que más. Aquí tampoco hay reglas, sólo hechos, imaginación y experiencia. La mayoría de las fiestas surferas suceden en verano; la sangre y el cuerpo calientes, la ropa poca, muy poca o casi ninguna, la vida parece eterna. En situaciones así el cuerpo pide a gritos que le den placer. Los surfistas saben hacer buenas fiestas, les encanta divertirse y además acostumbran a congregar a chicas guapísimas. Con esos ingredientes no es difícil acabar la noche con un muy buen sabor de boca.

El sistema de un verdadero experto

Lo mejor en este tipo de “recetas” para ligar es dar la palabra a los propios actores. Planteado el tema en un foro de Internet frecuentado por surferos, las respuestas fueron muchas y variadas. Algunas eran totalmente disparatadas, otras mentira total, pero hubo una en concreto que sin duda proviene de un surfista con mucha experiencia, tanto en las olas como en la seducción.

Firma como Anónimo y por sus mensajes deja entrever que es de Cataluña, donde la movidilla surfera va en aumento, especialmente en Barcelona y en Sitges.

A la hora de ligar por unas horas es fundamental la imaginación… Os tenéis que poner en la mente de unas de esas chicas que aparecen por los circuitos surferos con la única y exclusiva intención de pillar. Pero pillar algo que no tienen en su pueblo, ciudad, barrio, etc… Normalmente el rollo surfero solitario funciona de las mil maravillas. Soy de los que cree que se liga muchísimo mas solo que en compañía de varios. Cuando viajo por el norte, siempre lo hago solo, además se surféa sin agobios en las playas que a ti te apetecen. Si encima no eres de la ciudad o pueblo donde se está celebrando el festival surfero mucho mejor, a todas les mola enrollarse con un tío que no es de su círculo habitual de amistades.

La regla de oro para entrar a una chica es… Perdona no soy de aquí ¿Me podrías decir cuales son los bares por donde sale la gente? A partir de ahí todo es  imaginación y experiencia. Es muy importante no quedarse callado, pero tampoco ser un pesado. Ahí ya entran en juego las reglas de la seducción, como por ejemplo cuándo darle el primer beso, fundamental si luego quieres que la cosa vaya a más.

Es importante intuir si la tía con la que estas hablando va a fondo o no. Para ello el juego de hablarle cerca del oído, y ver como reacciona es fenomenal, es importantísimo ser correcto, ya que si no la tía te dejará pasmao como si fueras un pulpo guarrindongo.

Por último si ella accede a todo esto ya solo queda el embate final. Ahí nos encontraremos con un dilema: ¿Dónde me la llevo? La playa es muy romántica pero totalmente incomoda, la arena, la humedad, el frío y demás harán que si no estás a cien la cosa vaya a menos. Lo mejor es la habitación de la pensión u hotel donde te alojes. Además ella te lo agradecerá.
Finalmente, cuando ya los has conseguido todo, queda tu pericia como amante. Si no te has pasado con el alcohol y tienes experiencia en el tema triunfarás como un campeón dejando pequeño al tío que te saltó la ola ese día en su playa por no ser un local. Eso sí, siempre tienes que dejar a tus amantes satisfechas.

Comments

  1. Juas!! me parto de risa… me parece que todo esto se puede extrapolar a cualquier colectivo pero esta divertido..

    Un abrazo desde Galicia!!

  2. ¡Joder!, me acabo de dar cuenta que no solo soy malo surfeando, sino que además no tengo ni puñetera idea de ligar.
    ¿Qué he estado haciendo yo viendo campeonatos?…
    Una vez más, los catalanes van un paso adelantados.