Tres despieces surferos

En 2007, la revista Vanidad me encargó un artículo sobre surf, cultura y modos surferos. Estos tres párrafos, despieces le llaman en la jerga periodística, se publicaron separados del cuerpo del reportaje principal.

Surfilm Festibal. Donosti, Euskadi.

Surfilm festibal. Un escaparate

El Surfilm Festival se celebra en Donosti-San Sebastián desde 2003 y nació a manos de unos cuantos surfistas donostiarras cuyas cabezas albergaban inquietudes que iban más allá de las olas. Además de películas, cortometrajes y documentales que muestran desde muchos puntos de vista el mundo surfero, este festival acoge también charlas, exposiciones fotográficas, de artes plásticas y trabajos de concienciación medioambiental. En realidad fue el primer certamen de este tipo celebrado en Europa y el único que ha logrado sentar bases sólidas.

Es posible que el nacer en una ciudad como Donosti, con un Festival de Cine Internacional de tanta solera, haya sido en cierto modo una ayuda, pero también pesa el que Donosti sea una ciudad volcada al mar y con una gran actividad creadora.

Santa Marina. Primera factoría de tablas de surf en España. WU PHOTO © Willy Uribe

Surf bussines vs. Talleres de tablas

El nicho comercial que descubrió Hollywood demostró ser válido. Desde los años sesenta no han cesado de nacer compañías dedicadas al negocio del surf; talleres de tablas, de trajes de neopreno, revistas, etc… pero quienes de verdad ganan dinero son las compañías que venden moda surf.

Quiksilver y Billabong son gigantes englobados en otros gigantes que cotizan en las bolsas de todo el mundo, algo diametralmente opuesto a los talleres de tablas de surf, por ejemplo. Generalmente ubicados en pabellones industriales o garajes apartados, estos modestos templos del surf acogen a artesanos que dan forma al foam (espuma de poliuretano) y a excelentes artistas plásticos encargados de llenar las tablas de color.

John Franks. Smile. WU PHOTO © Willy Uribe

Surfistas que hacen música

La música surf de hoy en día no es otra cosa que surfistas que hacen música. Así definió John Franks, el cantante de Smile, a la música surf. No existe un sonido surf actual. Lo hubo, sí, pero se lo llevó la marea y hoy sólo es una vieja botella flotando sin mensaje.

La música de Smile tiene mucho más que ver con los cantantes y bandas del este de los Estados Unidos que con la escena surfera californiana que todo el mundo tiene en la cabeza, con la que no tiene absolutamente nada en común. Aun así, John Franks, de abuelos ingleses pero nacido y criado en Bilbao, es rubio, de tez blanca y hace surf, además de cantar en inglés ¿Es posible resistirse a ponerle la etiqueta Surf?

Comments

  1. Un par de puntualizaciones sin acritud. San Sebastian en euskera se escribe Donostia y no Donosti. Este es un error muy común en los no euskaldunes que se debería cuidar.

    Entiendo al cantante de Smile porque surfea y no hace música surf, pero yo creo que la música surf como subgénero del rock’n’roll sí existe. Hoy en día hay grupos como por ejemplo Los Coronas en el estado español o los barakaldeses The Longboards que siguen haciendo música surf tal y como la concibieron bandas como The Ventures o The Trashmen en los años sesenta.

    Todo esto no es más que mi opinión y espero con ella no haber molestado a nadie.

    Un saludo.