Jorge López de Guereñu, Barland para los amigos

Jorge López de Guereñu. WU PHOTO © Willy UribeA Jorge le llamábamos Barland debido a que amó con locura a una tabla de surf de esa marca. Siempre me atrajo su personalidad y carácter. Además, las fiestas en su casa eran magníficas, brutales, multitudinarias. El tiempo nos lleva a cada uno para un lado y hace mucho tiempo que no nos encontramos, pero suelo visitar su trabajo artístico. Os aseguro que merece la pena.

Esta es la página web sobre mi trabajo, con obra sobre lienzo y papel, incluidas ilustraciones publicadas por diversos medios. Aparecen también proyectos realizados para instituciones y empresas privadas, en el campo del diseño ambiental y la mejora estética de infraestructuras en obras civiles.

También se pueden leer mis artículos sobre distintos músicos publicados por varias revistas y páginas web, ver mis homenajes a los artistas, escritores y músicos que han sido mis grandes influencias, o mis fotografías.

Así, es una página web sobre mi obra, pero también sobre Kathy Owen, Joni Mitchell, Joseph Conrad, DJ Kool Herc, Bob Marley, Thelonious Monk, Forrest Gump, A Tribe Called Quest, Ed Ruscha, De La Soul, Donnie Hathaway, Billie Holliday, Atticus Finch, Harper Lee, Duke Ellington, Max Roach, Anish Kapoor, Jasper Johns, Miles Davis, Erykah Badu, Sun Ra…

Ellos han hecho de mi lo que soy, como artista y como persona.

Jorge López de Guereñu.

Comments

  1. Gracias por el comentario, Willy. Las enormes fiestas en mi casa en realidad eran montadas por alguno de nuestros amigos comunes, muchos más juerguistas que yo, y por mis hermanas, mucho más guapas, simpáticas y populares que su hermano mayor. Yo sólo me aprovechaba de ello para ligar con las amigas de mis hermanas y las hermanas de otros amigos, incluida la tuya, un gran corazón en un pedazo de mujer.

    Sigo haciendo surf en mi cada vez más escaso tiempo libre, últimamente muy a menudo en la que se ha vuelto mi ola favorita en Europa, a cuatro cuadras de las casas donde tú y yo nos criamos, Pico Paz. Los días que la cosa se pone rápida y hueca aún les puedo enseñar algo a los chavales, que no se pueden ni imaginar que me crié justo encima de esa ola, o que me pasé dos años sólo en Punta Galea, sin decir nada a nadie sobre una ola que apareció como por arte de magia cuando construyeron el dique para el superpuerto, y que tuve la suerte de descubrir y ser el primero en disfrutar.

    En cuanto empiecen a entrar los swells de invierno nos veremos en la Triangular, me alegrará darme un baño contigo y recordar los viejos tiempos, con alegría y sin nostalgia. Un abrazo.