Quesos y libros en Getxo

Hace un par de días, navegando por entre variados podcast de radio, llegué a un reportaje sobre el control especulativo de los cereales y su impacto a nivel mundial. Un impacto que para mucha gente suele sintetizarse en la palabra hambre. El trigo es más valioso que el oro y el agua potable un líquido más preciado que el petróleo. Siguiendo este razonamiento, sabiendo que el estómago es un tirano que nos visita a diario y mostrando mi debilidad por el queso, consideré a este como uno de los grandes avances de la humanidad y acabé elucubrando que de haber sido su forma cuadrada, la rueda no habría sido inventada. Un esperpento que tiene cierta lógica si consideramos que en la América precolombina se desconocían tanto el queso como la rueda. Milenios de ovejas silvestres y leche cortada hasta que hace unos 10.000 años alguien fue capaz de intuir que el cuajo estomacal de sus ovejas recién domesticadas podía ser usado para producir un alimento placentero a partir de la leche que esas mismas ovejas proporcionaban. La Grecia Clásica lo veía como alimento de Dioses y Homero retrató al cíclope Polifemo fabricándolos grandes como toneles.

Así estaba yo en cuanto al queso cuando ayer, camino de la presentación de Los que hemos amado, me encontré en Algorta con la VII Feria del Queso de Getxo. Tenía tiempo, así que me entregué en olfato y paladar a su degustación. Entre taquito y taquito escuché a los vendedores alabar su producto y explicar el proceso de fabricación, también algunos datos sobre sus lugares de origen. Veinte minutos de calentamiento sensitivo antes de acercarme a la biblioteca de Villamonte y comenzar a hablar de narrativa y escritura junto a Lucía Martínez Odriozola, Enrique Murillo y Ramiro Pinilla.

Con el estómago lleno (de queso), mi agradecimiento a quienes se acercaron a acompañarnos, a quienes no pudieron hacerlo y al Aula de Cultura de Getxo y la gente que allí trabaja.

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VII Gazta Azoka

Plaza Estación de Algorta. Getxo.

Del 17 al 20 de marzo. 11.00-14.30 y 17.00-21.30

A lo largo de cuatro jornadas, el público podrá degustar y adquirir numerosas variedades de queso de muy diversa procedencia, como el queso de mezcla, de cabra, tetilla, quesuco de Cantabria, cabrales, Torta del Casar, queso Montbru (Cataluña), queso Guara (Aragón), Idiazabal, Valsequillo (Canarias) y Roncal, entre otros.
En total, se instalarán 17 puestos con productores de queso de procedencia muy diversa: Extremadura, Castilla y León, Araba, Bizkaia, Navarra, Aragón Galicia, Canarias, Cantabria, Asturias, Castilla-La Mancha, Valencia y Cataluña. Además, en la feria no faltarán variedades de otros países, ya que se podrán degustar quesos de Holanda, Suiza, Italia y Francia.

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Comments

  1. No acostumbro a acudir a presentaciones y demás eventos literarios, pero en este caso me hacía ilusión la idea de veros a ti y a Ramiro Pinilla y me parece que se dijeron cosas interesantes y que no viene mal recordar de vez en cuando: lo de dar vida y movimiento a los objetos (esto lo hacía muy bien Hitchcock y lo explicaba, creo recordar, en El cine según Hitchcock); evitar las descripciones o, más bien, integrarlas en la narración sin destensar ésta; limar los diálogos, hasta dotarlos de la máxima fuerza y de manera que no haya ni uno solo innecesario (a la manera de Hemingway); renunciar a todo aquello que no vaya con la historia (de nuevo Hemingway); tomarse la molestia y el trabajo de contar, en lugar de decir, etc.

    Cuando hablabais de esos paisajes que los personajes perciben según su propio estado de ánimo, y de la importancia de prescindir u ocultar cierta información en la narración, también me acordaba de Rulfo. En Rulfo pasa lo mismo, los paisajes y el clima son percibidos subjetivamente y describen el espíritu y el ánimo de los personajes; casi se podría decir que los personajes son como son por su entorno y el clima, y viceversa. Y en Rulfo también se hace notar que tan importante o más que lo que se dice es lo que se calla, y que una de las claves del acierto o el fracaso de un texto radica en saber discernir el equilibrio exacto entre lo que ha de escribirse y lo que ha de callarse o sugerirse y cómo. Una ocasión en que a Rulfo le preguntaron cómo escribió el Pedro Páramo, dijo: “Quitando palabras”.

    También me acordaba de un ensayito escrito por Orwell en el 1946 o por ahí, La política y el idioma inglés (que recomiendo a todo aquel que tenga el vicio de escribir), me parece que se titula, donde habla de cómo, desde el poder político y económico, se va progresivamente restando vigor y contenido al lenguaje, para domesticar a través de él a la gente y hacerla más sumisa y manipulable, y donde reivindica el lenguaje expresivo, nutritivo, consciente (abomina de los tópicos, las metáforas trilladas, los lugares comunes y las frases hechas) como compromiso del escritor para con lo que escribe, y expone, con ejemplos, unas pocas claves para mejorar la escritura, que se basan sobre todo en la economía narrativa. Decía que es preferible utilizar la voz activa frente a la pasiva. Que si un párrafo puedes expresarlo en una frase, lo hagas; si una frase de siete palabras, en cinco, lo mismo. Si puedes expresar lo mismo con una palabra llana y una culta, utilices la llana. Si dispones de dos palabras equivalentes y una de ellas tiene tres sílabas y la otra dos, emplees la de dos. Y que, en última instancia, siempre hay que estar dispuesto a romper alguna de las reglas si ellas nos van a llevar a cometer alguna atrocidad.

    • Bueno, Andima:

      Aquí quedan tus palabras a modo de decálogo sobre cómo restar narrativamente para sumar en agilidad y fuerza. Desde luego, los referente que marcas son los mejores ejemplos que he encontrado en mis lecturas.
      Y tu última frase redondea el comentario: estar dispuesto a romper algunas reglas.
      A ver si puedo leer esa obra de Orwell que comentas, porque todo lo referente a los lugares comunes y las frases hechas son verdaderas minas que el escritor ha de evitar.
      Fuerte abrazo.

  2. Aquí dejo el enlace, para todo aquel a quien pueda interesar.

    http://www.letraslibres.com/index.php?art=9645

    Un abrazo.

Trackbacks

  1. […] vistante regular de este espacio, dejó en un artículo anterior un mensaje que merece ser reproducido. Para un blog como este, es un lujo tener lectores de tal […]