El hijo del Posibles

Larry & Bertleman. Tengo Sitio Libre. Blog de Willy Uribe

–  ¿Sabes, Larry, que el hijo del Posibles,el de la granja del cerro, va para cura católico?

– ¿Ese chaval? ¿En serio, Bert? Pero si lo más parecido que ha visto a una cruz es un tirachinas. Aunque bien pensado no me extraña. La familia del Posibles no tiene un clavel y ya sabemos que la riqueza ni se crea ni se destruye, sino que se acumula en las Caimán, en el Banco del Vaticano y en ciertos obispados.

– ¿Los curas tienen banco propio?

– También invierten en bolsa y algunos hasta se hacen la manicura una vez al mes.

– Tiempos modernos.

– Caducos como el pleistoceno. Hace solo veinte años uno de su Papas dijo que Galileo Galilei tenía razón con sus teorías sobre la tierra, el sol y el modo en que se comportaban uno respecto al otro. Ya sabes, las teorías cristianas de la inmutabilidad celestial, la armonía aristotélica y todo esa vaina hacían aguas, pero ellos supieron capear el temporal renacentista. Y casi lo queman, a Galileo. Como quemaron los Papas a tantos otros. Si a la amapola le cortas el cogollo, solo te queda la paja, y de ahí no se saca licor, sino pasto para las vacas.

– Ese es el poder del miedo, Larry. Pesa tanto su sombra que hay quien no puede resistirlo y se pega a él con fe ciega.

– La fe siempre es ciega, Bert. Nace del temor y lo alimenta. Y la más inútil de todas ellas es la fe en aquello que llaman Dios. A estas alturas del partido es descorazonador saber de tantos millones de personas sin el valor necesario para sentirse soberanas de si mismas. Multitudes catequizadas que anhelan un reino que no es de este mundo dan mal rollo.

– De primeras no parece el pasaje adecuado para un buen viaje.

– Te equivocas, es un activo cojonudo para conductores avariciosos e inteligentes que, por supuesto, no creen una sola palabra de esa religión que publicitan. Se suman interpretaciones enrevesadas y perversas de los conceptos esperanza y caridad y la ruta queda asegurada para miles de años. Y los hechos me dan la razón. La Iglesia Católica es la empresa más rentable jamás fundada.

– Hay quienes afirman que la base del mensaje es positiva.

– ¿Y cuál “fue” la base del mensaje, Bert? La Biblia no es válida. El Viejo Testamento es un relato épico, mesiánico e interesado, y ninguno de los evangelistas son fiables. Fundirían el detector de mentiras aun sin conectar el aparato.

– ¿Y Jesús de Nazaret como figura histórica?

– Un recurso narrativo espléndido, desde luego. Y muy resistente al frío. En taparrabos durante dos milenios. Lo que me lleva a pensar en la fuente de calor necesaria, que no es otra que el también espléndido recurso narrativo del pecado, con sus llamas infernales y eso. La oligarquía católica siempre ha manejado conceptos abstractos para manipularlos a conveniencia y con resultados beneficiosos para el mantenimiento de su poder no celestial, sino bien pegado al terruño; Dios, pecado, fe, resurrección, alma, paraíso, infierno, vida eterna.

– Conceptos de elección personal, Larry. Te adentras en zona de curvas.

– Adelante, entonces. La clave para superar las mentiras católicas y sus consecuencias está en el conocimiento. Nuestra derrota es la ignorancia. Escapar de sus garras o quedarse en ellas. Por extraño que pueda parecer, la cantidad de gente que opta por permanecer es mayoría. Y eso es algo que conoce bien la casta sacerdotal católica. Y que fomenta. Porque alentar una educación que resalta la subordinación humana ante a los designios de un Dios de cartón piedra y guión previo no es otra cosa que fomentar la ignorancia y el espectáculo. La ficción ha logrado en el personaje de Dios elevadas cotas de verosimilitud para arrojar después unos resultados nefastos. Es decir, Bert, a la humanidad le habría ido mucho mejor sin la tormenta católica de los últimos dos mil años.

– ¿No hay cierto tremendismo en tu discurso, Larry?

– Ninguno. Todas las mañanas saco la napia para ver si el diluvio va escampando y todas ellas huelo algún Papa en su balcón.

– Bueno, puede decirse que se lo han montado bien.

– No me jodas con el cinismo.

– Como quieras, Larry, pero en ese caso deberás explicarme por qué durante una época de tu vida quisiste ingresar en una orden religiosa.

– Acababan de construirme y mi primer destino fue la huerta de una residencia jesuita. Era un crío y mis evasiones eran la literatura de viajes y las exploraciones geográficas. Ser misionero era lo único que tenía a mano para viajar.

– Lo mismo que otros niños sueñan con ser bomberos o pilotos de avión, ¿no?

– No. Yo no soñaba. Yo quería. Lo que sucedió fue que poco después me sacaron de la huerta de la residencia y me clavaron en este fantástico trigal. La vida se abrió luminosa ante mí para confirmarme la inexistencia divina.

– Entonces cambiaste tus planes.

– Para nada, no das una. Mi plan sigue siendo el mismo, viajar. Pero como puedes observar, soy un puto espantapájaros.

– Un puto espantapájaros incapaz de cumplir su cometido, Larry. Te cago encima cada mañana.

– Eso es porque somos amigos, Bert. Y porque eres un cuervo muy espabilado. Si fueras un gorrión te daría un susto de muerte.

– La amistad también es un concepto manipulable.

– Tienes razón, pero yo no he hablado de amistad sino de amigos. No de fe, sino de hechos.

– Me has ganado, Larry. Me largo al basurero a picar algo.

– ¿Volverás mañana?

– Lo desconozco.

– ¿Por qué?

– Porque el mañana también es abstracción. No existe mañana. Hay que tener fe para creer en su llegada y ni tú ni yo la tenemos.

– Grandioso razonamiento si fuera correcto. Lo que no existe es el ahora… ¿Lo ves? Ya ha pasado. Eso es lo que nos queda.

– ¿El pasado? ¿Ahí vivimos?

– Tampoco. En la fugacidad, ahí es donde nos encontramos. La vida ya no es aventura, sino vértigo.

– Claro. Oye, Larry, mira lo que da de sí sacarte el asunto de la Iglesia Católica.

– No voy a ser tan estúpido como para negar que constituye un referente, Bert.

– Un referente para lo bueno y lo malo.

– Un referente confirmado en abusos sexuales y pederastia.

– Joder, no sigas. He dicho que me iba y me iré.

– No haber sacado el tema.

– Pues ya me dirás tú de qué vamos a hablar, ¿del tiempo?

– Me parece bien. Hace un frío del carajo.

– ¿Frío? Pero si estamos en verano, Larry.

– Pues yo estoy congelado, Bert, tieso como un témpano.

Comments

  1. oleé maestro!

  2. No de fe sino de hechos, jeje. Hace poco vi un docu en la tele en el que un tipo que vive en eeuu decía que es posible un presidente negro (posible y real, como hemos comprobado), una presidenta mujer (ya lo veremos, al tiempo) e incluso un presidente gay (vaya ud. a saber si no lo ha habido ya); pero lo que los ciudadanos de eeuu no estarían dispuestos a soportar es a un candidato que no crea en dios. Ya ves Larry, la realidad supera siempre a la ficción.

  3. Una gran alegría volver a “verle” por aquí, Sr.Uribe.
    Comparto lo que dice Larry al cien por cien y no añado nada porque no sabría decirlo mejor.
    Un abrazo desde el valle de Pai (Thailand)

  4. Me ha gustado el cuento; tiene detalles muy buenos. ¿Has leído el “Diálogo entre un sacerdote y un moribundo”, del marqués de Sade? Este cuento me ha recordado a él.

    También, hace poco, Fernando Vallejo publicó un ensayo titulado La puta de Babilonia, que es un sumario de los crímenes perpetrados por cristianos y musulmanes a lo largo de la Historia, y también un análisis de las incoherencias, abominaciones, falacias y estupideces contenidas en la Biblia y el Corán.

    Yo el Corán todavía no me lo he leído, pero la Biblia sí en su mayor parte, y, aunque la considero una lectura fundamental, la verdad es que no es fácil creer en algo gracias a ella, y eso que habrá sido confeccionada y manipulada con tales fines por quienes la esgrimen con intenciones de poder y enriquecimiento. No obstante, a nada que la pienses un poco, se hace demasiado evidente lo absurda y grotesca que es. Lo que pasa que con ella ocurre como con los libros que asentaron las ideologías: que como nadie los lee, surgen los intérpretes. Sin ellos, habría ido mejor la cosa. Pero pretender que todos prescindamos de Dios es un imposible, porque, aunque no sea cosa de todos los hombres, sí lo es y lo será siempre de la humanidad. Y esto al margen del conocimiento, que si bien podría alejarlo a uno del cristianismo —no lo termino de ver—, resulta más difícil afirmar que pueda alejarlo a uno del espíritu religioso. Y el partido me temo que está siempre a la misma altura.

    Un saludo.