Ni dios ni rey, sino el Támesis

God save the people. London 2012. WU PHOTO © Willy Uribe

La navegación marítima se detiene en el Puente de Londres. Durante 55 millas río abajo se extiende lo que técnicamente se llama London River. Por esos brazos de agua penetra el mar en Inglaterra y la fecunda. Obra suya es Londres, nacida de la espuma de todos los océanos. Jacobo I, descontento de los londinenses, les amenazó con trasladar la corte a Windsor.

–          Su majestad – le respondió el lord alcalde -, puede hacer lo que más le plazca, pero le suplicamos humildemente que cuando se lleve su corte deje tras de sí al Támesis.

Las 19 Europas. Raymond Cartier, 1960.

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