Por ejemplo, revolución

Temporal. Basque Country. WU PHOTO © Willy Uribe

– Dicen que cuanto más grande es, más cuesta verlo llegar. Y que cuando lo tienes encima te bloqueas.

– ¿El qué, Larry?

– El desastre.

– ¿No te parece un poco ceniza esa postura?

– Para nada, Bert. Me parece muy racional.

– Pero la vida es otra cosa, Larry.

– ¿Por ejemplo?

– No sé… por ejemplo… una manada de gusanos descomponiendo un pedazo de carne. Les llevará su tiempo, pero sin duda realizarán un trabajo encomiable. Sin desastres, poco a poco, ajenos a las últimas noticias, seguros de su poder. A corto, a medio y a largo plazo son invencibles.

– Así son los financieros, Bert.

– Pues yo hablo de la revolución, Larry. Siempre ha estado ahí.

– Y nosotros aquí… carne muerta.

– ¿Ves como sí eres un cenizo?

Anuncios

Comments

  1. Reblogged this on Diario de una escritora and commented:
    Tal cual como la vida misma… Algún día, quizás, los cenizos sean minoría.

Trackbacks

  1. WU dice:

    […] Revolución o descomposición. De un cenizo. […]