La paz cuesta 18,92 euros

Estrategias laborales en el Museo de la Paz de Gernika

¿Puede un Museo de la Paz regirse por políticas de guerra laboral? ¿Puede un Museo de la Paz dejar sus asuntos laborales a una empresa de seguridad privada? ¿Puede un Museo de la Paz, en definitiva, mandar la paz laboral al carajo?

Si puede, no debería llamarse Museo de la Paz. Y si no puede, debería saber regirse por sí mismo y no subcontratar a una empresa de seguridad privada como Servicios Securitas, S. A.

Que a una trabajadora del museo se le dé un finiquito de 18,92 € tras unas cuantas mentiras y sucias estrategias no es hablar de paz. Que esa trabajadora haya tenido que poner dinero de su bolsillo para acudir a su puesto laboral durante su último mes de trabajo deja muy atrás a la paz. Porque la paz nunca será tal entre mentiras. De eso en Gernika saben mucho. Sufrieron la guerra de verdad.

No te preocupes, lo entendemos, gracias por avisar, nos vamos a portar bien contigo, me dicen en una reunión. Días más tarde acudo a reunirme con mi jefe para que me entregara la nómina correspondiente al mes de junio y me encuentro que me pagan 18,92 €. Que son, 496 € por los 9 días trabajados menos lo correspondiente a 9 días que faltaban para completar el preaviso de 15 días, es decir 444, 82 €. Y colorín colorado… impotencia, injusticia, hijoputismo, mamoneo… que me viste con la sangre hirviendo: todo esto desde un museo donde cada día se lanzan mensajes de paz, justicia social, cooperación, colaboración, igualdad, libertad… derechos y más derechos que estos se pasan día tras día por el forro de los cojones.

Por ese motivo, tras leer las palabras del presidente de la Fundación Museo de la Paz de Gernika, uno se queda con el sabor amargo de la mentira:

Gernika-Lumo es hoy una ciudad de paz (Premio ciudad de la Paz otorgado por la UNESCO), una ciudad que sin olvidar el pasado quiere avanzar hacia un futuro de paz y reconciliación. Palabras bonitas que se deben reflejar en hechos reales. Y qué mejor hecho, que la creación y el desarrollo de un Museo de la Paz en esta emblemática ciudad de Bizkaia. Un museo que acerque al visitante a esa rica cultura de paz mundial, que nos haga más sensibles ante todas las injusticias del mundo ―que no cesan―, un museo que apueste por el respeto a los derechos humanos, por el diálogo, por la creatividad, en definitiva, por la PAZ.

Jose Maria Gorroño, alcalde de Gernika-Lumo y presidente de la Fundación Museo de la Paz de Gernika.

Grandes palabras, pero falsas. Fundaciones, presidentes, patronos, sillones políticos cada vez más lejos de la realidad. Subcontratas que tapan incapacidades directivas. Esos 18,95 euros son un insulto a los trabajadores. Y si nos ponemos a comparar sueldos, preparaciones, currículums y productividades, se convierten en una bofetada.

Museo, Paz, Gernika, Securitas,

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Comments

  1. Muy bien hecho, como sigue el asunto a nivel de la Seguridad Social como lo esta planteando la trabajadora. Pse lo que pase derechos tendrá ?
    Saludos