Marcelo Eanes. El reconocimiento y el hambre

Marcelo Eanes. Poetas Imposibles. Tengo Sitio Libre. Blog de Willy Uribe Poetas Imposibles. Marcelo Eanes. Poeta de lugar y fecha de nacimiento desconocidos. Desaparecido en noviembre de 2013

Nada más verle supe que era un correcaminos. Las botas, el polvo de su ropa y una mochila muy trajinada componían un personaje verosímil, pero era la sufrida expresión de su rostro lo que definía con claridad a Marcelo Eanes como un ser errante. Un poeta nato. Un puñetero romántico.

Así que me tumbo

Dándole en los huevos

Al entero mundo

Se sentó ante la mesa de mi despacho para que le dejara claro que el trabajo de los Detectives Poéticos consistía en rescatar la obra de poetas desaparecidos.

–          Y usted está de cuerpo presente.

–          Pero en cuanto salga por esa puerta habré desparecido.

–          Es una manera de verlo.

Abrió su mochila y dejó sobre la mesa un cuaderno escolar.

Contémplalos y contémplate

No asombran las coincidencias

No hay azar

Destrozadas las Afortunadas

Plantadas las primeras semillas

En el seno de la humanidad

Fracturáronse mil placas tectónicas

El fondo ético era bueno en Macelo Eanes, pero la necesidad, de la mano de la ilusión, siempre complica el camino.  No buscaba otra cosa que reconocimiento, con eso se alimentaría un par de años más, porque el reconocimiento, para un poeta, es maná verdadero.

Mi cuerpo es un continente

Me veo rico en accidentes

Mientras vuestras cabezas

Secas como islotes

Adornan el mar Muerto

En ocasiones, dado el componente subjetivo de mi oficio, debo hacer frente a situaciones lamentables para la dignidad personal de mis interlocutores. Marcelo Eanes estaba a punto de dar un paso nefasto para un poeta: suplicar por ese reconocimiento.

Anido en las campas

Cada tallo de hierba es mío

Soy pobre y todo me pertenece

El aire, el sol, la lluvia

El contenido de vuestros bolsillos

Debéis temedme

Pues lo teméis todo 

–          Léalos con la seguridad de que no volverá a verme.

–          No piense usted que es el primero que lo intenta. Colocarme sus versos para recibir una palmada en el hombro. Pero la poesía es compromiso. Y usted debería saberlo porque es poeta.

–          ¿Cómo lo sabe? Aún no ha leído nada de lo que…

–          No me hace falta leerlos. Usted es un poeta anónimo que pasa hambre y frío.  Ahora deberá convencerse de ello y luego seguir todo el proceso. Primero desaparece. Pasados unos años, alguna amistad o familiar viene a esta oficina, me habla de usted, me deja sus escritos y yo, si lo veo interesante, me lanzo en su búsqueda.

–          Léalos. Son buenos.

–          En esto no hay ni buenos ni malos, señor Eanes. La poesía no tiene adjetivos. O es, o no es.

–          Pero…

–          No los hay. Y ahora sí, ahora desaparezca, por favor.

Un cero tras otro

Un uno inalcanzable

Un dos cobarde

Un tres imposible

Un cero y otro más

Le vi alejarse por la calle, pegado a la pared de los edificios. No me cabe duda de que maldecía. No tanto hacia mí, sino por el absurdo paso que había dado presentándose en la oficina. Dobló una esquina y no volví a verle jamás.

El viaje es sencillo

Es frontal y es directo

Un punto en el horizonte

Como un clavo de acero

Cada paso es un martillazo

Duro como el trueno


Poetas Imposibles – Puesta en valor de propuestas poéticas imposibles. Énfasis en la sutileza y la furia.
Un programa del Fondo Poético Internacional ejecutado por los Detectives Poéticos.
Anuncios