La gran madre dulce

Una historia marina, ambientada en 1986 en la costa de Guinea Bissau, compleja y llena de simbolismo pese a su aparente simplicidad.

El último viaje del Omphalos, de Willy Uribe. Los Libros del Lince, 2013

La gran madre dulce

El último viaje del Omphalos. Novela. Los Libros del Lince, 2013.

J. A. Masoliver Ródenas. La Vanguardia. Culturas. 20 Nov 2013.

El mar ha despertado siempre una atracción como espacio de hedonismo, aventuras y misterio. Ha estado presente en la pintura, en la música – de Debussy a Trenet o Fidenco – y, por supuesto, en la literatura. Somos muchos los que nos hemos iniciado en la novela con Verne y con Salgari, y los que hemos entrado en la gran literatura de la mano de Conrad, De Foe, Hemingway o García Márquez para ahondar en la condición humana, en su necesidad de desafiar el peligro (las batallas, las tormentas, lo desconocido) para salir victoriosos o derrotados. Ninguna expresión más dramática que la del barco a la deriva, que pone a prueba la capacidad de sufrimiento tanto como la solidaridad; o la del náufrago, expresión absoluta de la soledad y la necesidad de sobrevivir.

Esta pedante introducción ha sido necesaria para apreciar lo que encierra una novela como El último viaje del Omphalos, de Willy Uribe (Bilbao, 1965), tan compleja en su aparente simplicidad. En agosto de 1986, a la altura de Guinea Bissau, el motor del Omphalos dejó de funcionar “y el buque, empujado por la inercia y la corriente, navegó a la deriva hacia la costa”, para quedar atrapado en “la maldita línea del Ecuador”. La tripulación inglesa es rescatada por el gobierno británico, mientras que el gobierno español no mueve un dedo por los cuatro españoles que se han convertido en rehenes de las autoridades portuarias de “una isla selvática en forma de ataúd”. Torres, jefe de máquinas, el único oficial a bordo, decide permanecer en el barco “mientras uno solo de los marineros continuara retenido”. Le acompañan el servil Walter García, que echa de menos los momentos de sufrimiento; el cobarde Ramón Ríos; Julio Llanos, asesinado de un disparo en la cabeza, “por no tener en cuenta mis advertencias”; y Roberto Nozales que, ante la foto de una mujer, sucumbe y huye a la isla para volver ya cadáver. La personalidad de Torres es la más compleja: ha estado en la cárcel y no abandona el barco por un genuino sentido del deber, pero también por soberbia y ambición y, sobre todo, por una razón más oscura que sólo descubriremos al final. A los cuatro tripulantes se añadirá un joven abogado, comisionado por el gobierno de España para proceder a la repatriación. Los tripulantes de la “isla flotante” se han convertido en rehenes de de las autoridades de “ese pedazo de mierda con forma de féretro” al mando de Marcel Lago, un militar profesional que ha sido castigado a pasar cinco años en aquel destino miserable. Lago decide utilizar el Omphalos como una forma de purgar la pena mediante el soborno.

El plan de Torres para salvarse y salvar a los suyos y la ambición del comisario del puerto acaban por enfrentar a todos y a sacar lo mejor y peor de cada uno. Lo más interesante es cómo de caracteres tan pobres, grandes solamente por su pasado común de delincuentes, Uribe ha logrado crear una complejidad de conflictos que enriquecen el desarrollo del relato. Sin que falte en ningún momento el humor, la isla, el buque, y sobre todo, el océano, van adquiriendo una poderosa dimensión, intensificada por la necesidad de huir y por la forma en que van encontrando la muerte. En los últimos capítulos Uribe da la sensación de no poder dar una respuesta narrativa a este infierno, pero si se va diluyendo el relato es precisamente para subrayar el significado del nombre del buque y la presencia del mar. El omphalo representa el centro u ombligo del mundo, como lo es, en el Ulises de Joyce, para Buck Mulligan (“La mar es nuestra gran madre dulce”) y para Dedalus. Y si en ellos Martello Tower es su edípico ombligo, también lo será, para Torres, su barco.

El último viaje del Omphalos. Willy Uribe. Los Libros del Lince, 2013.

El último viaje del Omphalos, de Willy Uribe. Los libros del lince, 2013

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Comments

  1. Espero leer la novela tan pronto como me haga con ella. Que el mar esté con nosotros… y con nuestro espíritu. Amén.

  2. Tiene muy buena pinta, voy a ver si me hago con ella.