Katu. Obsesión vasca

Katu. Maracaibo. Venezuela. 1977 Poetas Imposibles. Willy UribePoetas Imposibles. Isabel Hernández Edo, Katu. Poeta venezolana (Maracaibo, 1977). Desaparecida en Mimizan, Francia, en 2012.

A él apenas le recuerdo porque llevaba en la cara la etiqueta de prescindible. Ella, aun sin estar presente, secuestró mi voluntad del mismo modo que lo haría un capullo de adormidera.

Él entró al despacho, se sentó y me entregó un sobre lleno de ella, a quien llamaba Katu. Quería que la encontrara. Llevaba un año en paradero desconocido y dijo que si no volvía a verla pronto cometería una locura. De él, posible suicida de amor, no me interesaba otra cosa que la información que pudiera ofrecerme para encontrarla a ella, porque lo que el contenido de aquel sobre certificaba era algo a lo que un hombre no puede resistirse.
Aquel sobre era sexo y vida en estado puro. Katu lo era: sexo y vida.

Fui princesa

Esposa

Una perra convencida

Pero he cambiado

Ahora soy todo a la vez

Su nombre de pasaporte era Isabel Hernández Edo. Nació en Maracaibo, Venezuela, en 1977. Veinticinco años después se hallaba instalada en Madrid, donde fue siguiendo a un muchacho que por algún motivo logró conquistarla. Al muchacho lo tenía frente a mí, con la cabeza gacha, explicando cómo era ella, por qué actuaba así. Se desarmaba en cada palabra. Dijo que no podía hablarse de una ninfómana. Lo dijo con torpeza, como si quisiera justificar la actitud de alguien a quien no comprendería jamás. Y eso me irritó, porque el tesoro que Katu guardaba en su interior era un don y el hombre que me hablaba lo despreciaba.

Tantas cosas en mi vida

Hasta descubrir la sencillez

La otra perspectiva

Comienzo a sentirme diferente

Atrapada me dejo

Amar en tus brazos

Había varias fotografías. Dos de ellas mostraban el Peine de los vientos, en San Sebastián. En una aparecía Katu y en la otra no, y me pareció que la grandeza de la escultura mermaba sin su presencia. Su vestido estampado, sus zapatos de tacón y el viento mostrando sus pantys negros convertían el metal en diamante y a ella en una posible obsesión.

Obsesión que tal vez fuera correspondida. Para mi sorpresa, mi interlocutor me explicó un factor importante: Katu está encoñada con los vascos. Lo dijo así, encoñada. Como si no hubiera otras palabras.

La gente del norte

Su fuerza garra valentía

Su acento

Los hombres de allí en mi deseo

Usted es vasco. Piénselo. Estoy seguro de que usted le gustará y todo será más fácil. Confío en su profesionalidad. Después extrajo un sobre de su bolsillo y me lo acercó. Estaba lleno de billetes de cien. Dijo que sumaban seis mil euros y que lo tomara como un anticipo para los gastos. Aquel tipo iba a lo grande, pero no era con dinero como iba a recuperar a Katu porque ya la había perdido para siempre.

Quien se la robó era un guipuzcoano. Una mezcla de lobo solitario, camionero y contrabandista que se movía entre Hendaya e Irún. Se llamaba Aitor Armendariz Esparza, medía uno noventa y según mi interlocutor tenía un pene inmenso, si no muy largo si muy grueso, tal y como le gustaban a ella. En el sobre se incluía una foto del artefacto y también un párrafo del tal Armendariz en una sesión de cyber-sexo entre la pareja. Katu le pide que primero la folle como a una perra y después le escriba algo bonito. Su amante responde:

Primero las lenguas. Nuestras lenguas y nuestros labios. Luego, rápido, bajaré hasta tu coño y lo comeré de un bocado, sentirás mi lengua y mi boca como un placer húmedo, cálido, respiraré en ti todo mi calor… luego, mis dedos penetrarán tu sexo como un gancho de hierro… entonces lo único que desearás es que aquello no acabe nunca. Y cuando te hayas corrido, al cabo de un largo tiempo, querrás tragarte mi polla, estarás mareada, pero ella te encontrará y entrará en tu boca hasta el fondo de tu garganta. Tú la chuparas como nadie. Subirás y bajarás por mi polla con tu boca, tu lengua, tus manos… y tu saliva, el olor a sexo de tu sexo que me llama a gritos, pero estoy tan bien dentro de tu boca, la trabajas de tal modo que trato de no correrme, pienso que voy a reventar, pero al final logro apartarte y salto sobre ti o tu sobre mí, ya no lo sé… y en alguna postura que tampoco sé te penetro para llegar al puto Nirvana. Al jodido Nirvana, muy por encima del monte Everest. Donde vive la diosa sexual de nosotros los vascos: Katu.

El hombre quedó en espera de alguna reacción de mi parte. Pero era un ingenuo, porque si apelaba a mí en mi condición de vasco, solo podía obtener indiferencia ante un texto de este pelo. Aunque por dentro me comiera el vicio.

Quería serme fiel, pero lo vasco tira de ella de un modo absoluto. Yo no puedo hacer otra cosa que confiar en usted. Como si no hubiera sido suficiente, insistió en que leyera un largo extracto de una larga conversación por Internet, esta vez con fotos adjuntas.

¿Quieres una foto mía, Katu?

Encantada!! pero yo la verdad q no t pasaré de mi coño eh. Y es muuuuy bonito

Por ahora solo quiero verte las tetas. Como mis tetas no tienen mucho interés gráfico, que sí erótico cuando me comas los pezones, pues te enseño mi gran polla euskaldun.

puedes creer q mis fotos eróticas estan en el portatil q no tengo aquí. de todas formas m haré una ahora.

¡En exclusiva para mí, mi amor! Hazla con cara de zorra.

Una foto en l cama T gusta?

Preciosa

No m.gusto nada!!!

prueba otra. tienes cara de sexo. de querer polla. tus pezones son grandes… me gustan así

Jajajaja cara d querer polla

tienes ojos de placer. te queda muy bien el granate de la lencería

Salgo con cara de cansada ummmm

a ver….. mándame toda la serie y escojo la mejor. y no me parece cara de cansada.

Una mas fea q l otra

lo dudo mucho, del todo, por completo. esos ojos, ese cuello, esa melena y esos pechos. tu maquillaje. eres sexo en la cama en cualquier lugar. te veo muy guerrera. la primera de estas es muy excitante

el pelo a estas horas un desastre

Tienen mucho morbo. Eres una maravilla En todos los aspectos Eres blanquita de piel. Viendo esos pechos, mi meta será correrme en ellos tras follarte todo lo duro que pueda.

Siiii tengo mucho pecho

Meter mi polla en ellos y que me la revientes. Meter esta que te enseño.

Joooooo q guaiii no?? polla vasca. Mmmmmm…

estás super sexy. buen pase de fotos en intimidad. divertido. eres muy fotogénica mucho. ya lo sabes… miras directo.

Jejejeje eso es de zorra!

me voy a correr dentro de poco… pensando en ti y viéndote a ti

T gusta??

me encantas mmmmmm

Yesss!!!’

Voy a correrme, Katu

Mmmmmm fantástico

uffff… jder..

Mmmm!

Ohhh….

UFFFFFF…… Estás bien?

… Muy bien…. enorme… la hostia, Katu.

Cuando nos veamos será sin follar. No puedo follarte.

Sin follar dices?… joder, y eso?

Sabes q no puedo. Tenemos q controlar esto. No quiero.ser.infiel

bueno trataré de ser un caballero. No te presionaré demasiado. Quedaremos algún día y lo pasaremos muy bien, ya lo verás. Sin follar también soy un tipo alegre, creo que hacemos buen par… y follando ni te cuento. tiene que ser la bomba

Seguro q sería l.bomba follar contigo tenerte dentro muy intenso… cara a cara. T gusto verdad?

Queda claro

No tengo motivos p ser infiel… Y por dentro tengo deseos de algo alocado contigo!! Soy tuya?

¿Quieres serlo?

Por completo ¿Eres celoso?

Solo me interesa tu pareja en lo que a ti pueda hacerte feliz

No has contestado. Eres celoso?

Si te tuviera, si.

Pero no.m tienes

Me tendrás tú a mi. Estate segura

Tu sabes q Katu se muere x ti, Aitor.

No me lo habías dicho hasta ahora y se me ha puesto la piel de gallina

Las bellezas de tus palabras, tu forma de expresión todo le gusta de ti a Katu. Y Mira q l haces reír

Y yo imagino cómo se reirá Katu en vivo y… quiero verlo

Quedaré alucinada ante tus encantos Nunca pensé tener tan bonito regalo No he soñado nunca q esto fuera posible. Me siento atrapada en esta historia iría corriendo a tus brazos

Si el cielo fuera mío.

Ohhh!!!!!

Así que tendré que conquistarlo para ti. Decirles a San Pedro y San Pablo que tienen nueva jefa

Con tus palabras puedes tener rendida a tus pies a quien desees

Ahora deseo rendirte a ti, Katu.

Él es muy bueno y leal, ya me gustaría que fuera más mujeriego. Sería una excusa para follarte a ti. Pero no, Aitor… Ser infiel me destrozaría, y sin embargo…

Sin embargo lo hizo. No podía suceder de otro modo. Le pregunté el origen del apodo, Katu. Pero no lo sabía. En euskera significa gato, como sabrá. Se lo puso aquel vasco cabrón y no tengo idea del por qué, pero eso le toca descubrirlo a usted si acepta el negocio. ¿Lo hará? Llamaba negocio a encontrar un tesoro y quedármelo. Y me daba seis mil euros de anticipo para gastos. Decir que no hubiera sido una estupidez. Hacía mucho que no salía del despacho y Katu comenzaba a atraparme. La encontraría y después desplumaríamos a aquel cretino.

Puede que todo venga de los libros. Su avidez sexual, me refiero. Leía mucho, como le he dicho. No había manera de describir a aquel hombre. Me intrigaba mucho el motivo por el que Katu le siguió desde Venezuela hasta Madrid. Le enviaba mensajes como este, muy literarios como verá. Bukowski, ese ninfómano yanqui.

“Yo era un hombre que me alimentaba de soledad; sin ella era como cualquier otro hombre privado de agua y comida. Cada día sin soledad me debilitaba. No me enorgullecía de mi soledad, pero dependía de ella. La oscuridad de la habitación era fortificante para mí como lo era la luz del sol para otros hombres.” — Factotum, Charles Bukowski

– Gran libro.

– Ya ves, leo mucho estas cosas, creo que Bukowski era vasco como tú. Su apellido lo es un poco.

– Si querías definirme has dado en el clavo.

– Te conozco y nunca t he visto. Son cosas de la vida q no tienen explicación lógica

– Estábamos por ahí… hasta ahora.

– Tu camión es tu habitación y en tu habitación está mi polla vasca, sola, inmensa.

Ojeé algunos papeles más. No había un orden definido, pero sí mucha información. Le pregunté cómo accedió a tanta documentación y le recordé que divulgar comunicaciones privadas era un delito. Ella me lo dejó todo cuando al final se fue con el vasco. Ese mismo sobre que ve usted. Yo solo he adjuntado otros documentos que pueden servirle en la búsqueda. Le dije que aceptaba el encargo y me guardé los seis mil euros. El hombre sonrió complacido y me tendió ambas manos en un gesto fuera de lugar. Dos manos que habían sido incapaces de satisfacer a Katu.

Será lindo mirarnos

Mi actitud de perra

Mirarte mientras penetras

Junto a tu respiración y aliento

Ya me haces cerrar los ojos

En una silla tú abajo

Yo arriba con las piernas bien abiertas

Hacía un año que Katu había desaparecido. Sin embargo, tenía una buena pista para comenzar. El hombre me dijo que ella y el camionero de Irún habían pasado una temporada en un chalet de la costa oeste de Francia. Le pregunté cómo lo sabía y me dijo que en el sobre había una postal enviada desde allí poco después de abandonarle. Busqué hasta encontrar la postal de un lago comido por la niebla. Estaba sellada en Mimizan, cerca de Burdeos, y decía:

Una vez que me tuviste decidiste no conocerme, no ir más allá. Comenzaste a usar el condicional. Pero yo soy una poeta que vive de palabras reales, no frases abstractas. El sexo es una palabra real, rotunda por su belleza, sin embargo tú miraste hacia otro lado.

Te tenía mucho aprecio y confianza. Pero a veces la gente se empeña en perder su encanto y eso es horrible para mí. Es como si todo hubiera sido una mentira.

Tras leerla, observé que el hombre luchaba por contener el llanto. Yo solo quería que se largara. Aquello sería un contratiempo. Había aceptado su encargo y él ya no pintaba nada. El asunto quedaba entre Katu y yo.

Cuando por fin se fue, pude contemplar al detalle las fotos donde Katu aparecía desnuda. Todas ellas demostraban que el sexo y la vida son dos hermosas palabras.


Poetas Imposibles – Puesta en valor de propuestas poéticas imposibles. Énfasis en la sutileza y la furia.
Un programa del Fondo Poético Internacional ejecutado por los Detectives Poéticos.