Para leer un buen libro

Naked at reading WU PHOTO © Willy Uribe

Para leer un buen libro acostumbramos a estar desnudos. Desde la primera página tratamos de que cada frase cale hondo en nosotros. De haber sido lectores devotos, ahora tendríamos neumonía crónica. Pero no es así.

Para leer un buen libro lo hacemos de mañana. Retiramos las sábanas tras el sueño y ya estamos dispuestos. Es entonces cuando más receptivos nos hallamos, cuanto más dilatada y dispuesta se muestra nuestra percepción. Espalda con espalda, las palabras van cubriendo nuestros cuerpos.

Para leer un buen libro desearíamos no haber vivido o carecer de memoria. Descubrir la vida a través de esa primera lectura. Convertir cada libro en una génesis.

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