KATU in PROCESS – 02

Zadar. Croatia. Tengo Sitio Libre. Diciembre 2013. Blog de Willy Uribe

Las rutas de la escritura carecen de fronteras, son tan libres que uno puede viajar donde lo desee, con quien lo desee, y cuanto tiempo le sea necesario.

Se viaja solo, porque no hay viaje más intenso y arriesgado que ese. Dicen que las últimas fronteras humanas son los fondos marinos y las galaxias, pero yo miro en mi interior y encuentro Terra Incognita a patadas.

Viajando solo siempre habrá tiempo para que alguien te suelte una puñalada placentera. Por ejemplo, Pavese:

Los viajes son una brutalidad. Le obligan a uno a confiar en extraños y a perder de vista toda la comodidad familiar de la casa y de los amigos. Se está en continuo desequilibrio. Nada le pertenece a uno salvo las cosas esenciales: el aire, el descanso, los sueños, el mar, el cielo, y todo tiende hacia lo eterno o a lo que imaginamos de la eternidad.

Cesare Pavese.

Hace cinco años estuve en la ciudad croata de Zadar escribiendo el borrador de una novela donde el viaje imaginado y la realidad palpable eran igual de brutales, y la fragmentación narrativa imprescindible. Tal vez la racionalidad del trazado urbano de la ciudad sirviera de ayuda para que yo mismo no quedara fragmentado del todo. Por ese motivo ahora necesito regresar a Zadar. La historia que escribo amenaza con fragmentarme y preciso un refugio seguro que me ofrezca lo esencial.