La Carbonera. Otra respuesta armada del sistema.

La voracidad del sistema político imperante no admite actividades que escapen a su control. Los políticos (personas físicas) que forman ese sistema no soportan, por ejemplo, que el movimiento okupa venga ofreciendo una amplia oferta cultural y de apoyo social desde hace décadas. Esos políticos no admiten que haya colectivos y personas que se nieguen a pasar por la ventanilla de una administración podrida e ineficaz que ellos controlan.

Hay vida más allá de la administración, más allá de la falsa sonrisa de un concejal o un ministro, y es una vida mejor. El alto grado de poder que maneja la casta política, tanto estatal como autonómica y municipal, es una losa para el desarrollo de una sociedad basada en la solidaridad.

El desalojo policial del edificio de La Carbonera en Barcelona, así como el de Kukutxa en Bilbao, y tantos otros, es la respuesta armada que el sistema político da a las propuestas que se alejan de unas normas pensadas para someter, no para crecer en libertad.

Casa okupa de La Carbonera. Barcelona. WU PHOTO © Willy Uribe

Casa okupa de La Carbonera. Barcelona. WU PHOTO © Willy Uribe

Comments

  1. luis lopez says:

    MIra este articulo me parece poco elaborado,por que el movimiento ocupa son los perroflautas del futuro sin oficio ni beneficio,que solo se dedican a eso a medrar, para que le den todo,casa,paguita etc.