Lourdes Zamora. Lou Zero.

Lourdes Zamora. Poetas imposibles. Tengo Sitio Libre. Blog de Willy UribePoetas Imposibles. Lourdes Zamora. Supuesta escritora española con presencia efímera en Internet en la primavera de 2012.

En el caso de Lourdes Zamora, todo se reduce a un puñado de bytes. Primero recibí un correo electrónico con un pequeño párrafo de presentación y el enlace a un blog.

Estimados señores:

Sin desconocer  que la efímera obra de Lourdes Zamora se suma a las decenas de miles de propuestas narrativas que viven en el espacio digital, es de justicia reconocer en ella una potente vena poética que tal vez merezca su consideración.

Atentamente, carl-107@hotmail.com

No dudé en visitar dicho blog de inmediato. Me gustó lo que leí y lo guardé en mi disco duro. Una acción que agradecí cuando pocos días después ni dicho blog ni su contenido aparecían por lado alguno. Lourdes Zamora, seudónimo o nombre real, había desparecido por completo.

Tras dos años de espera y de búsqueda por las tripas de la web sin resultado positivo, pienso que es justo reeditar el trabajo de Lourdes Zamora, o Lou Zero, el nombre de su blog, y reconocer la pasión poética que empapa por completo el total de su pequeña aportación narrativa y gráfica.


LOU ZERO

About

Lourdes Zamora. Poetas Imposibles. Willy UribeMe llamo Lourdes Zamora. Tengo cuarenta años y vivo en Madrid. Alegre algunas veces, escéptica el resto. Mi padre decía que fue legionario y que combatió en el Sahara. Tal vez sea mentira, mi padre mentía muy bien. Todos los hombres que conozco mienten de maravilla. Lástima que el gesto no puedan quitárselo. El hombre murió hace cinco años, uno después de mi madre, a quien necesitaba para todo.

Trabajo en una oficina de patentes. Mi familia es de Zamora, pero yo no. Yo soy de algún lugar que aún no he localizado. Vivo en Madrid, y en el salón de mi casa tengo una silla reservada para Carlos.  En ella se sienta a trabajar cuando pasa por aquí. Es periodista.  Eso dice. También tengo una caravana en un pueblo de Ávila. Está situada entre un río y un castillo y es un lugar tranquilo. En verano es un brasero, en invierno una nevera y en otoño pura tristeza. Pero en primavera merece la pena.

Mi hermana se llama Amparo. Y verdaderamente lo fue en mi niñez y mi adolescencia. Es cuatro años mayor que yo. Tiene las ideas claras y el carácter recio. Tras morir nuestro padre se marchó a vivir a Australia, a Sydney. Fui a visitarla el año pasado y no vuelvo. Demasiado viaje para tanto canguro. Las grandes ciudades son lugares para descubrir en negativo, esto es, para confirmar lo que no existe. Cuando estoy en ellas, trato de ignorarlas. Cuando no las tengo, las aborrezco aún más. Una vez, Carlos, que es de Barcelona, dijo que Madrid le parecía un pueblo grande: vista desde lejos, la ciudad parece una boina caída en un secarral.

Post – 001

Carlos  me regaló este blog hace unos días.

– Podrás subir lo que quieras – me dijo.

– ¿Subir? – le pregunté.

– Subir, colgar, alojar…

– Necesitaré tu ayuda.

– Es muy sencillo, casi intuitivo.

Intuitivo. Una preciosa palabra puesta en sus labios.

– La gente verá tus dibujos y leerá lo que escribes – afirmó con seguridad.

– Me da pudor.

– Podrás relacionarte un poco más. Últimamente pareces una marmota.

– Me basta con tener la madriguera caliente – le dije, poniendo esos ojos de ternera que a él tanto le joden.

– ¿Cómo lo vas a llamar? – preguntó, tratando de escurrir el bulto.

– ¿Amor?

Lanzó una carcajada y se levantó. A su lado tenía la maleta. Se ha ido a trabajar a México por unos meses y estaré un tiempo sin verle. Yo lo pasaré mal y él se follará a todas las que se pongan al alcance. Intuitivo. Lo pronunció de un modo maravilloso.

Lourdes Zamora. Poetas Imposibles. Willy UribePost – 002

Tengo en mis manos una foto tuya. Te veo y creo que te tengo, aunque sepa que no es cierto. Es una de las fotos que mejor te define. Tu pose escondiendo furia y fragilidad al mismo tiempo. Un rostro aniñado y pálido, imposible no desearlo, y las manos finas porque no trabajas con ellas. También los colores cuadran, y el modo que las camisetas ciñen tu cuerpo, y la chamarra nunca por debajo de la cintura. Hasta el cinturón es parecido a uno que te regalé el año pasado. Ya no lo tienes. Dijiste que no te gustaba y lo cambiaste por una gorra de visera que nunca usaste. Pero tú no eres un maniquí, Carlos. No para mí. Yo te toco y quemas.

Post – 003

Nunca me han gustado las adivinanzas. Me ponen a prueba y casi siempre fracaso. Pero lo peor es cuando me revelan la respuesta. Acostumbra a ser tan lógica que desarma cualquier intención de creerme medianamente sagaz. A Carlos también le horrorizan las adivinanzas, pero él tiene otros motivos. Él ve la adivinación como algo opuesto a la planificación. Y si algo le gusta a Carlos es planificar. Ahora mismo está en México y ya sabe el día y la hora en que aterrizará en España para pasar un fin de semana conmigo.

Lourdes Zamora. Poetas Imposibles. Willy UribePost – 004

He decido llamar a mi cuaderno Lou Zero porque el cero es algo rotundo. Si el negro es la negación del color, el cero es un agujero sin fondo. A Carlos no le va a gustar. Él es como un arco iris con forma de número diez.

Post – 005

Carlos me bombardea con mensajes para que que ponga el copyright a estas cosas que cuelgo. Dice que algún día dejaré de chupar oficina, que tengo talento. Pero no es cierto. Estas chorradas no tienen ningún talento. Todo el mundo sabe que el photoshop intensivo cercena la creatividad, o al menos la limita seriamente.

Post – 006

Hace tres años tuve un pez dentro de una pecera. Era un pez naranja con cola de seda y cagaditas alargadas. Fue un regalo de un buen amigo. Me dijo cómo debía cuidarlo y alimentarlo. Mi amigo tenía los ojos enormes y muy azules y era una maravilla contemplarlos. Cuando tenía a ese pez frente a mí, yo no veía ni sentía otra cosa que no fuera mi amigo. Un día me lo encontré flotando y muerto, y sus ojos eran tan negros que sentí que el mismísimo océano se había convertido en un lodazal. Tuve que llamar a mi amigo. En cuanto escuché su voz rompí a llorar de alegría.

–          El pez a muerto –  le dije -. Pero sé que tú estás bien y eso me reconforta.

Lourdes Zamora. Poetas Imposibles. Willy Uribe.Post – 007

Como una nécora, andando para atrás hasta que caes en una nasa y vía ebullición te disecan. Así me siento después de comer, y eso que apenas han sido unos bocados, tan solo eso, nada que vaya a durar para siempre. Tengo que ir preparándome.

Post -008

Ni es la primavera en su comienzo ni el invierno en su final, sino el peso del mundo hecho tiempo, empeñado en orbitar alrededor de mi soledad y riéndose de ella.

Post – 009

La gata de mi vecina Chelo se llama Elisabeth. Es un animal horrible al que da asco tocar porque no tiene pelo y siempre está frío. A Carlos, en cambio, le hace mucha gracia. La gata se le pone remolona y seguido se frota el coño en su pierna, mientras que a mí me mira con cara de zorra y después me bufa.

Post – 010

Si hay algún lugar donde me encuentro a gusto es en el desierto. En España hay unos cuantos, pequeñitos y sensatos, nada peligrosos y de escala muy humana. Lugares silenciosos, casas viejas, cárcavas cálidas… sombras jugosas desde las que ver como por occidente el día se tiñe de rojo, casi sangre.

Lourdes Zamora. Poetas Imposibles. Willy UribePost – 011

Iba a poner el copyright a este dibujo, pero me he negado. La libertad que me inspiran estas aves es lo opuesto a estampar un © a sus pies. Sé que a Carlos no lo gustará. Por eso lo hago. Ni un solo mensaje en tres días. Lo imagino cazando en Ciudad de México como un halcón.

Post – 012

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Post – 013

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Post – 014

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Lourdes Zamora. Poetas Imposibles. Willy UribePost – 015

Hay quien piensa que a los cerdos les pasa lo que a los toros bravos, que nada son mientras un tercero no derrame su sangre. Otros, que entre un matarife y un torero no hay más diferencia que las lentejuelas.

Post – 016

El otoño pasado estuvimos en la Costa Brava. Había muy poca gente y a Carlos la playa de L’Estartit le pareció demasiado larga. No le gustó caminar entre tanta soledad. Carlos es un ser vehicular y multitudinario.

Recuerdo que le señalé la roca de las islas Medas que parece un pan de azúcar y se rió de mí.

–          ¿Un pan de azúcar? Tú en Río no duras un asalto, cariño.

Lourdes Zamora. Poetas Imposibles. Willy Uribe

Post – 017

Quien ha vivido toda su vida en una ciudad o haya leído muchos libros de Asterix, piensa que el gallo solo canta al amanecer. No es cierto, el gallo canta al amanecer, al atardecer y cuando se le pone en la cresta.  En cambio, cuando folla, el gallo cacarea rápido y sin muchos aspavientos. Un comportamiento idéntico al de Carlos.

Post – 018

Este sol de primavera pone contentos a los girasoles de plástico de mi vecina Chelo. Van moviéndose sin parpadear para acabar encogidos en posición fetal. El cesto que los cobija se lo regalé yo. Mi vecina Chelo es un encanto y su hijo Eloy aún más. El chico estudia arquitectura. Cada vez que lo veo, pienso en rascacielos.

Post – 019

Por el momento, pasear es gratis. Es primavera y los parques de Madrid están a reventar. No hay un banco libre. El capullo de Carlos decía que los ricos jamás se han sentado en ellos, mucho menos los ricos bien informados. No sé si eso es cierto. Yo solo diré que Carlos era un cínico y que los pobres no dejamos de sentarnos porque paseamos mucho.


Poetas Imposibles – Puesta en valor de propuestas poéticas imposibles. Énfasis en la sutileza y la furia.
Un programa del Fondo Poético Internacional ejecutado por los Detectives Poéticos.