John Somiedo, el nemoroso

John Somiedo. Poetas Imposibles. Willy Uribe, 2017

John Somiedo. Poetas Imposibles.

Poetas imposibles. John Somiedo. Poeta canadiense nacido en 1960 en la Columbia Británica y desaparecido en las Montañas Rocosas en 1997.

La necesidad del bosque

Asturiano de origen, su familia emigró al completo a Canadá en 1950. Allí se fueron, para trabajar como madereros, varias generaciones nacidas y criadas en la cultura de los bosques de Asturias.

John Somiedo nació en otoño de 1960 en Revelstoke, Columbia Británica. La localidad está situada en plenas Rocosas Canadienses. El bosque a su alrededor era inmenso, tan presente como el mismo aire.

De rama en rama
Va el aire
Como si lo llevaran en volandas
Las ardillas

La obra de John Somiedo, escasa como en la mayoría de los Poetas Imposibles, me llega al buzón del despacho en un sobre sellado en Vancouver. El remitente es Francisco Somiedo, su tío paterno.

Estimados señores de los Detectives Poéticos:

Habiendo conocido la existencia de su agencia poética mediante Internet, me animo a remitirles la obra que he podido recuperar de mi desaparecido sobrino John. Seguramente debido a las raíces asturianas de nuestra familia, el bosque ya habitaba en su interior en el seno materno.

En cualquier otra persona sería una anécdota el haber nacido en medio del bosque durante una comida dominical, pero en John fue sintomático. Creció fuerte como un roble, flexible como un chopo y loco como una tormenta.

El bosque lo era todo y acabó obsesionado con la idea de integrarse en él por completo. El delito que cometió sólo se justifica de ese modo.

Sucedió en noviembre
Cuando ya rojean los robles
Que un vendaval
Me llegó a los labios
Llenando todo mi ser

A los 20 años comenzó un curso de guardabosques y a los 23 ya formaba parte de la plantilla del Parque Nacional Jasper, en el estado de Alberta. Su tiempo libre también lo pasaba continuamente en el bosque.

Parece ser
Y lo es
Un amarillo colchón de espuma
Un edredón a cuadros
Un mullido ecosistema adormilado

En 1993, tras diez años como guarda forestal, abandona el trabajo y vive dos años en una cabaña de madera en la inmediaciones de Parque Nacional de Kootenay. Recoge leña para calentarse y caza y pesca para comer.

Alcanza la madriguera
Una profundidad de 15 metros
Penetra en el sustrato del bosque
Desde las raíces de un abeto
Es un lugar excepcional
Ningún zoólogo habría admitido tal ubicación
Para la madriguera de una ardilla

El largo y solitario retiro finaliza cuando un gran incendio veraniego asola las montañas en las que se encuentra situada su cabaña. Se traslada entonces a la ciudad de Victoria, donde reside parte de su familia, pero las cosas no le van bien allí. Trabaja primero en una gasolinera, después como guarda de noche en un garaje y más tarde en una ebanistería.

Bajo una seta se ocultan dos escarabajos cornudos
Bajo las hojas del hayedo, dos millones de gusanos
Tras el invierno que permanece, la primavera que no llega.

Finalmente, logra un empleo en una importante empresa de jardinería y diseño urbano, pero tan solo aguanta allí seis meses; el bosque ya le había atrapado y no estaba dispuesto a desprenderse de él.

Las rocas asoman sobre el cauce
Parecen las garras de alguna fiera
Que tratara de apresar algún salmón

Las últimas noticias que se tienen de John Somiedo son de enero de 1997, cuando acude donde un primo suyo en busca de un préstamo en efectivo que le permitiera comprar lo básico para regresar al bosque. Ante la negativa, John se enfurece de un modo violento nunca visto en él y se abalanza sobre su pariente dejándolo sin sentido. Seguido le roba cuatro mil dólares en efectivo, le ata, le amordaza y se lleva su ranchera. Para cuando el agredido pudo denunciar los hechos, John Somiedo ya había alcanzado el amparo del bosque. Y tal y como decía su tío en la carta, acabó fundiéndose con él.

Sobre este árbol de altura suficiente
Copa generosa y tronco recio
La ardilla otea con ansiedad el horizonte


Poetas Imposibles – Puesta en valor de propuestas poéticas imposibles. Énfasis en la sutileza y la furia.
Un programa del Fondo Poético Internacional ejecutado por los Detectives Poéticos.
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